Tiene nombre de mujer, Emma, y es uno de los barcos de carga más grandes del mundo. De hecho fue el más grande en 2006, cuando se fletó por primera vez, pero desde entonces ya han nacido buques mayores. El Emma Mærsk mide casi 400 metros de largo y puede transportar más carga que un tren de 66 kilómetros de longitud. En el 2010, el fotógrafo Jakob Wagner fue uno de los primeros en colarse en esta ciudad flotante para retratarla. Las imágenes son sencillamente espectaculares.

Wagner muestra la enorme sala de mandos o el proceso de carga en Rotterdam y el comienzo del viaje rumbo al Puerto de Felixstowe, en Reino Unido. Las fotos se caracterizan por una larga exposición, tal vez eso les confiere un toque diferente, realista, como si uno estuviera a bordo del barco en mitad de la niebla. Merecen mucho la pena. Puedes ver el resto del trabajo de Jakob Wagner en su página web.