Una cafetería muy acogedora, capuccinos y libros. Nadie diría que puede ser el escenario de una escena realmente escalofriante hasta que una chica con poderes telequinéticos pierde los papeles. No os perdáis una de las bromas más elaboradas y retorcidas que hemos visto para promocionar una película.

El montaje se puso en marcha para anunciar el inminente estreno del film Carrie, y obligó a instalar todo tipo de trampas tecnológicas, desde muebles que se mueven por control remoto, hasta libros que caen de las estanterías mediante muelles, y un actor que es elevado del suelo por los supuestos poderes de la chica.

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No sabemos cómo de terrorífico será el remake de la película de terror de 1976 basada en la novela de Stephen King. Lo que si sabemos es que a los clientes de esta cafetería les costará olvidar su campaña de publicidad. [YouTube vía Laughing Squid]