Coche de Google

Una demanda civil presentada en California ha abierto la caja de los truenos en Silicon Valley. Waymo, la filial de Google, demanda a Uber acusándola de violar la Ley de defensa de Secretos Comerciales y la Ley de patentes. Uber es acusada de robar la tecnología de los coches autónomos de los de Mountain View.

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Waymo forma parte del conglomerado de Alphabet. Se trata de la automotriz de Google encargada de llevar el desarrollo de los coches autónomos. Unos días atrás un empleado de Google recibió un correo bajo el título de “OTTO FILES”, un correo que le llegó por error.

Una vez abierto el trabajador de Google identificó que se trataba de los diseños tecnológicos de una de las empresas competidoras en la carrera de los coches autónomos: Uber. Peor aún, el correo revelaba unos planes extrañamente familiares.

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Ayer jueves Waymo presentaba la demanda sobre Otto, empresa filial de Uber, por presunto robo de propiedad intelectual y violaciones de patentes. Waymo alega que un ex empleado de Google, Anthony Levandowski, descargó nada menos que 14 mil archivos secretamente de sus sistemas. Poco después renunció a su puesto y utilizó la información para lanzar la startup Otto enfocada a los camiones autónomos.

Casualidad, o quizás no tanto, Uber acaba comprando Otto unos meses después y Anthony Levandowski se pone al mando de la sección enfocada al desarrollo de los coches autónomos.

Ahora habrá que esperar y ver si prospera la demanda. Mientras, desde Uber han respondido con un comunicado explicando que se toman las acusaciones muy en serio y que revisarán el asunto detenidamente. [Wired]