El ejército de Estados Unidos ultima los preparativos para poner los primeros dirigibles de vigilancia a volar sobre su espacio aéreo. El sistema se llama JLENS, y ha demostrado ser la manera más eficaz y económica de vigilar los cielos en busca de amenazas como misiles, drones, aviones no identificados, o incluso barcos y lanchas.

JLENS se basa en parejas de dirigibles fabricados por la compañía Raytheon como los que veis en la imagen. Cada una de esas aeronaves está rellena de helio, mide 74 metros de largo, y es capaz de permanecer 30 días a una altura de 3.000 metros antes de tener que bajar a repostar. Cada pareja de dirigibles tiene radares capaces de vigilar un área de cientos de kilómetros a su alrededor.

Raytheon ha terminado las pruebas de los dirigibles en Utah. De ahí viajarán hasta Maryland para más pruebas de campo y, finalmente, pasarán a ocupar su posición sobre Washington. No es descabellado que otras ciudades del país vayan dotándose de sus propios dirigibles, porque el sistema reduce los costes de una manera drástica. El Departamento de Defensa de Estados Unidos calcula que ahorrará un 700% del presupuesto actual dedicado a aviones de vigilancia. [Raytheon]

Fotos: Raytheon