Contempla el centro del crater Occator en toda su gloria. Después de meses fascinando a los astrónomos, las manchas brillantes de Ceres revelan su auténtica naturaleza en esta fascinante foto coloreada. Pero, como sucede con el espacio, un misterio se cierra y se abre otro. ¿Cómo se han formado esos depósitos de sales?

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La imagen corresponde al punto más profundo del crater Occator, un accidente geográfico del planeta enano que tiene 92 kilómetros de diámetro y 4 de profundidad. En otras palabras, lo que se ve en la foto no es un montoncito precisamente. Cada píxel de la imagen equivale aproximadamente a 35 metros.

La foto más cercana hasta ahora del crater Occator

En el centro del valle cubierto de sales se aprecia una estructura en forma de domo de un color más claro. Los colores, por cierto, se aproximan a la realidad pero no son del todo naturales. Se han obtenido mediante fotos a diferentes longitudes de onda tomadas por los sensores de la sonda Dawn y después aplicadas sobre una imagen de alta resolución en blanco y negro.

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Sacar fotos no es la única labor de Dawn. El instrumento de medición de rayos gamma y neutrones (GRaND por sus siglas en inglés) ha comenzado a arrojar nuevos datos sobre la composición del planeta enano. Los resultados indican que las capas de terreno inmediatamente por debajo de la capa de regolito que cubre el planeta son considerablemente más variadas de lo que se pensaba.

Los colores indican diferente composición. El polo norte de Ceres podría albergar grandes cantidades de agua helada en el subsuelo

Parte de esas capas son precisamente lo que se ve al descubierto en las manchas brillantes. Se cree que estas formaciones son las capas de terreno más profundas que han salido a la luz debido al impacto de meteoritos. Sin embargo, los bólidos no explican por sí solos la peculiar geografía de Ceres. Otros cráteres como Haulani revelan formaciones que solo serían posibles con la mediación de actividad geológica y un núcleo caliente. La gran cuestión es si esta actividad prosigue en nuestros días.

El cráter Occator no es ya el único lugar en el que los astrónomos centran la mirada. Al otro lado de Ceres, en el cráter Oxo, el sensor VIR de la Dawn ha confirmado la existencia de agua helada en la superficie del pequeño planeta. De momento es el único punto en el que se ha detectado agua. El estudio de Ceres continua, y a buen seguro que las extrañas formaciones de sales no son la última sorpresa que nos depara. [vía NASA]

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