No sé de qué hablaríamos los viernes por la tarde si no fuera por Australia. Qué maravilla de país. La semana pasada, un bañista metió los pies en el agua y los sacó cubiertos de pequeñas heridas que no paraban de sangrar; habían sido los piojos del mar. Otro susto se ha llevado esta semana una madre de Queensland.

Mientras recogía los juguetes de su hijo, la señora se encontró con una enorme serpiente aterrorizando una ciudad hecha de Lego. Pensó que era una pitón de alfombra, pero se trataba de una marrón oriental, la segunda serpiente terrestre más venenosa que existe después de la taipán del interior (también australiana).

Gold Coast and Brisbane Snake Catchers, el grupo de cazadores de serpientes que acudió al rescate, compartió en Facebook una foto de la bicha y un video de su captura. Aunque la serpiente marrón puede crecer hasta los 2,2 metros, este macho medía 1,7. Resultaba bastante intimidante, de todos modos.

[Mashable]