Un humano perdiendo al póker contra una inteligencia artificial. Imagen: Carnegie Mellon

Las inteligencias artificiales ya han superado a los humanos en las damas, el ajedrez, Jeopardy! y el complejo juego del go. Pero existe una “última frontera” que por primera vez están a punto de cruzar: el póker.

A diferencia de otros juegos, el póker tiene retos muy complicados para las máquinas como son los faroles, las cartas ocultas y la gestión de información imperfecta. Sin embargo, a pocos días de terminar el campeonato de cerebros contra inteligencia artificial de Heads-Up, No-Limit Texas Hold’em poker (HUNL), una máquina llamada Libratus les está dando una paliza sin precedentes a cuatro de los mejores jugadores de póker del mundo: Dong Kim, Jimmy Chou, Jason Les y Daniel McAulay.

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Libratus (“equilibrado” en latín) amasa ya una ventaja de 701.242 dólares. Si consigue mantener su liderazgo, estaremos ante un nuevo hito en la historia de la inteligencia artificial. Y es que, aunque los científicos de la computación resolvieran ya en 2005 el reto del Limit Texas Hold’em, la variante del póker a la que están jugando ahora es considerada la “última frontera” de la resolución de juegos. Superarla sería un paso importante hacia el desarrollo de una inteligencia artificial más humana.

En el HUNL, algunas cartas están ocultas y los jugadores solo pueden ver una pequeña parte de lo que está pasando en la mesa. El instinto entra en juego para intentar adivinar lo que hacen los demás. En otras palabras, Libratus lidia con incertidumbres y características del juego que se consideraban de dominio exclusivo de los humanos. Hasta ahora.

Imagen: Carnegie Mellon

El fin de semana pasado, Libratus había acumulado una ventaja de $459.154 en fichas tras casi 5000 manos jugadas en nueve días. Al terminar el lunes, su liderazgo se encontraba ya $701.242 por encima del segundo contendiente. Para frustración de los jugadores, alcanzar a la máquina parece ahora tarea imposible. “Al principio teníamos grandes esperanzas, pero el bot mejora cada día”, comenta Jimmy Chou. “Cuando le encontramos una debilidad, aprende de nosotros y esa debilidad desaparece al día siguiente”.

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Libratus es un proyecto de la Universidad Carnegie Mellon que ha sido desarrollado por el profesor de ciencias de la computación Tuomas Sandholm y su alumno de doctorado Noam Brown. Juntos equiparon a la máquina con algoritmos de aprendizaje automático que le permiten analizar las reglas del póker y establecer su propia estrategia.

Pero no está sola. Se sirve de un potente superordenador llamado Bridges que refina a diario las habilidades de Libratus analizando juegos pasados y las manos del torneo. Bridges realiza cálculos en tiempo real y ayuda a Libratus a calcular estrategias para cada jugada. Detrás de Bridges hay un poder computacional que no está al alcance de todos: el ordenador tiene acceso a 15 millones de horas de computación y 2,5 petabytes de datos.

Quizá lo más sorprendente de Libratus es que sus algoritmos no son específicos para el póker. Ganar al Heads-Up, No-Limit Texas Hold’em poker es un hito sin precedentes, pero el sistema podría adaptarse también a otras situaciones del mundo real en los que la máquina no dispone de la información completa, como las negociaciones, la ciberseguridad e incluso los tratamientos médicos.