Sales del hospital después de una operación de cirugía estética y, a los pocos días, sientes el irrefrenable impulso de robar en comercios. Suena raro, pero es precisamente lo que le ha ocurrido a una mujer en Brasil. Sus repentinos episodios de cleptomanía se deben a una complicación durante la intervención quirúrgica.

La paciente, cuyo caso ya forma parte de un estudio científico, no tenía antecedentes psiquiátricos ni de consumo de drogas. Sencillamente comenzó a sufrir la condición conocida como cleptomanía, por la que se siente el impulso irresistible de robar cosas y satisfacción tras el hurto.

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El origen de ese comportamiento está en un daño cerebral localizado en el núcleo caudado, una región relacionada con la memoria y el aprendizaje. Según explica Fabio Nascimento, uno de los médicos que trató a la mujer tras la operación y autor del estudio, la paciente sufrió una deficiencia de oxígeno que provocó daños leves en esa región.

Tras la operación, en la que se aumentó la talla de pecho y se redujo el abdomen, la mujer experimentaba somnolencia y desorientación, por lo que los médicos practicaron un escáner que confirmó el daño cerebral. Fue al cabo de pocos días cuando arrestaron a la paciente por un hurto menor en una tienda y se descubrió la cleptomanía. No es la primera vez que se detecta ese trastorno asociado a daños cerebrales, aunque los casos así son extremadamente raros. Por fortuna, la mujer se ha recuperado y ya puede hacer vida normal. [vía Livescience]

Foto: Diego Cervo / Shutterstock

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