Project Ara, el smartphone modular de Google, ya nunca se hará realidad. Es una pena, porque el proyecto hubiera introducido un componente inédito en el mundo de la telefonía móvil: un acuario con tardígrados vivos cuya evolución se podía ver en la pantalla del móvil.

Sí, Google quería que Project Ara fuera diferente y capaz de albergar cualquier idea, por loca que pareciera. Por eso además de módulos con baterías, cámaras o más almacenamiento encargó un acuario de bolsillo poblado por tardígrados, unos pequeños microorganismos capaces de sobrevivir en ambientes extremos.

La idea formaba parte de una serie de propuestas para módulos de Project Ara que Google encargó a una compañía llamada Midnight Commercial. A los ingenieros de Google les entusiasmó el proyecto y le dieron luz verde. Si Ara se hubiera hecho realidad, el acuario de tardígrados hubiera llegado a las tiendas esta misma primavera.

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El módulo consistía en un pequeño ecosistema confinado dentro de un módulo sellado que incluía todo lo que los tardígrados necesitan para vivir, que no es mucho dada su legendaria resistencia. La gracia del asunto es que el módulo también contaba con un pequeño microscopio de 30 aumentos con el que se podía espiar a los pequeños microorganismos desde la pantalla del móvil.

Prototipo final desarrollado por Midnight Commercial.

Según explican los responsables de Midnight Commercial en un interesante artículo de Venture Beat, el acuario era perfectamente funcional y podría haber funcionado. Hasta llegaron a desarrollar un prototipo refinado listo para su fabricación. Eso sí la vida de las pequeñas criaturas hubiera estado supeditada a lo cuidadoso que fuera el propietario del móvil. El mayor problema era el calor. Si el móvil se calentaba en exceso, los tardígrados morían. Se ve que los osos de agua no son tan indestructibles como se cree. [vía Venture Beat]