Los coches que retratan la fisonomía de diferentes ciudades para el servicio Google Street View tienen que hacer frente a no pocas situaciones curiosas. La última se ha producido en la villa tailandesa de Sa-eab, al norte de Bangkok, donde un grupo de ciudadanos muy enfadados ha obligado a bajar de su coche al conductor de Google y lo ha retenido.

El incidente no ha sido producto de que los habitantes de Sa-eab prefieran otros servicios cartográficos online, sino de una confusión. La pequeña ciudad ha sido protagonista de una numantina resistencia contra la construcción de una presa que anegaría el pueblo. Los vecinos se alarmaron ante la presencia del coche con cámaras creyendo que formaba parte de algún proyecto de medición para la presa, y decidieron practicar un arresto ciudadano.

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El grupo llevó al conductor ante las autoridades para su pertinente identificación. Según informa el periódico local Prachatai News, las declaraciones ante la policía no aliviaron sus dudas, así que, tras salir de la comisaría, lo llevaron ante un templo budista para que el conductor jurara ante el mismísimo Buda su no vinculación con la construcción de la presa.

Aclarado el entuerto, los vecinos han hecho público un comunicado oficial que dice así: 'Pedimos nuestras más sinceras disculpas a Google, al pueblo tailandés y a todos los ciudadanos del mundo por esta confusión'. Con tan entrañable muestra de arrepentimiento, ¿cómo no perdonarlos? Tailandia es el país número 35 que se sube al proyecto Google Street View gracias a un acuerdo de la compañía con el Departamento de Turismo del Gobierno Thai. [Associated Press]