Microsoft ha ofrecido por fin una nueva cifra del progreso de Windows 8 y, a juzgar por las cifras, no ha ido mal: 100 millones de licencias vendidas en 6 meses desde el lanzamiento mundial el pasado 26 de Octubre. Esa es exactamente la cifra que alcanzó Windows 7 en seis meses allá por 2009. Pero, ¿de veras son comparables los números? ¿Dicen algo el número de 100 millones sobre el interés real de consumidores y empresas en Windows 8?

Es difícil responder que sí a ambas preguntas. Microsoft asegura estar satisfecho con el progreso. El pasado enero anunciaron 60 millones de licencias vendidas y 4 meses después han subido a 100 millones. No está nada mal. Aunque las cifras en realidad son buenas y malas a la vez. ?¿Por qué?

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Por un lado son negativas porque no son directamente comparables con Windows 7. En el caso de Windows 8, hubo fuertes descuentos de inicio, lo cual no ocurrió de forma tan agresiva con Windows 7. Además, esos 100 millones incluyen absolutamente todo, actualizaciones con descuento, sin descuento, nuevos equipos... Son malas porque la cuota actual de Windows 8 apenas llega al 4% y porque el interés de las empresas es, de momento, marginal en el mejor de los casos (la mayoría están aún en Windows XP o 7, y sin planes de momento de pensar en Windows 8).

Son negativas, además, porque Windows RT debería haber impulsado mucho a Windows 8 en ese mundo clave de la movilidad y, en lugar de ello, ha generado confusión entre los consumidores y rechazo entre los fabricantes.

Sin embargo, la cifra de 100 millones es por otra parte positiva: en mitad de la mayor caída de la historia del mercado del PC, Windows 8 ha logrado mantenerse a flote. El sistema operativo es el primer paso en un giro mortal de la compañía: de la mentalidad y el software para PC, al mundo táctil post-PC. La jugada no ha sido perfecta, pero al menos Microsoft ya ha dado el salto, que era lo más complicado. No se trata tanto de cifras esta vez, sino de establecer unos cimientos sólidos para el futuro.

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Ahora a Microsoft le queda un duro camino por delante en múltiples frentes, entre ellos:

  • Aumentar el nº de apps: la responsable de marketing y finanzas de Microsoft, Tami Reller, ha pasado de puntillas por la cifra, no sabemos cuántas aplicaciones exactas hay en Windows 8. Las estimaciones apuntan a 65.000, por debajo de las expectativas de 100.000 que tenía la compañía.
  • Lanzar Windows 8 en tabletas y equipos de todos los tamaños: algo que Microsoft aún no ha empezado a hacer, pero está a punto.
  • Solventar la confusión entre Windows 8 y RT: ¿acabará matando a RT? ¿Tiene RT realmente hueco? De momento se ha demostrado que no.
  • Utilizar Windows Blue para reparar "errores" de usabilidad: Windows 8 ha sido un giro enorme, con una gran curva de aprendizaje para millones de usuarios. Tras escuchar las quejas y alabanzas de los usuarios, ahora Microsoft tiene la oportunidad de lanzar Blue, una actualización que ajuste temas de usabilidad y funciones, como el famoso botón de Inicio. Para los de Redmond, es solo el comienzo de la era "post-PC".

Foto 2: Getty Images