Gran parte de la magia de Mad Max: Fury Road radica en que cada escena consigue tener, de algún modo, una fuerza especial. Y aparte de la imaginación deslumbrante de George Miller y de un storyboard legendario, eso se debe sobre todo a un trabajo de edición posterior colosal. Este vídeo lo explica de manera sencilla.

En total, a Margaret Sixel, responsable de la edición de la película, se le entregaron 480 horas de metraje. El resultado final se reduce a 120 minutos con 2700 tomas. Y para la inmensa mayoría de esas tomas, Sixel utiliza técnicas que siempre mantienen lo que está ocurriendo en el centro de la pantalla, es lo que se conoce como “Crosshair Framing” “Eye Trace”.

Con esa técnica, y como lo más importante siempre está justo donde el espectador está mirando, se consigue que entre todo el frenesí, saltos y cabriolas el ojo del espectador no necesite unos cuantos fotogramas entre toma y toma para reubicarse y entender lo que está pasando, siempre está ahí. Sencillamente genial.

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Imagen: David Simpson

Parte de esa precisión en cada toma se debe a lo clara que estaba la película en la mente de Miller desde el comienzo. Se fue formando poco a poco durante los 10 años que tardó en gestarse Fury Road.

Al principio y como vimos en la entrevista con Charlize Theron y Tom Hardy el proyecto era, esencialmente, una larga lista de storyboards como el de arriba, casi 3500, que explicaban toma a toma y secuencia a secuencia la acción. El intento de guión que finalmente sí tuvo la película surgió como resultado de las exigencias del estudio, Warner Bros, que antes de embarcarse en el proyecto decidió que necesitaban tener uno antes de proseguir. El tiempo le dio la razón a Miller, sencillamente no hacía falta. [vía Vashivisuals]

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