Jurassic World ya se ha estrenado por fin y, pese a sus defectos, apunta como una de las películas más entretenidas del año. Todavía es pronto para conocer a fondo los entresijos de su rodaje pero es una buena ocasión para recordar cómo se rodó y qué hizo falta para dar vida a la primera entrega, Jurassic Park.

Los velociraptores no existían... o sí

Cuando se estrenó en 1993, parte de la comunidad científica criticó que el tamaño de los velociraptores no era el adecuado. Los velociraptores reales apenas le hubiesen llegado a una persona a la altura de la cadera. Para sorpresa de propios y extraños, unos años más tarde se halló en Utah una nueva raza, el Utahraptor ostrommaysorum que era tan grande como los de la película. El responsable de efectos especiales, Stan Winston, lo expresó mejor que nadie: “Nosotros lo inventamos... y después lo descubrieron”.

Cómo se controlaban los animatronics

Una buena parte de los dinosaurios que aparecen en Jurassic World están generados por ordenador, pero otros, especialmente en el caso del Tyrannosaurus rex y los velociraptores también contaban con su propio animatronic robótico lleno de dispositivos hidráulicos. En algunos casos se controlaban con palancas en el extremo del invento y en otros había una persona dentro realizando los gestos.

“Estamos extintos”

Al principio los dinosaurios se iban a recrear utilizando métodos más antiguos en stop motion. Cuando Spielberg vio los dinosaurios recreados por ordenador obra de Industrial Light & Magic y se los enseñó al responsable de los primeros, este musitó, proféticamente: “Creo que acabo de extinguirme”.

Advertisement

A Spielberg le gustó tanto la frase que de hecho Alan Grant la dice en una escena de la película cuando le preguntan qué piensa de los dinosaurios reales.

Por qué ningún actor de la película original aparece en Jurassic World

Spielberg ha querido que el nuevo reparto sea 100% nuevo para adecuarse a las nuevas generaciones. Lo curioso es lo cerca que estuvieron los actores originales de no conseguir el papel, Jeff Goldblum cogió el papel que se le había ofrecido a Jim Carrey, Sam Neill obtuvo el de Harrison Ford después de que este lo rechazase y Sean Connery iba a ser el entrañable Hammond, papel que finalmente recayó en Richard Attenborough porque Connery pidió demasiado dinero.

Los sonidos de los dinosaurios

Pertenecen en realidad a animales comunes, algunos de los sonidos que emite el T-Rex son una modificación del ruido que producía el perro del responsable de sonido al comer. En el caso de los velociraptores, algunos de los sonidos que emiten pertenecen a dos tortugas en pleno proceso de apareamiento.

A los robots no les gusta el agua

Una de las escenas más míticas, con el T-Rex atacando el todoterreno bajo la lluvia, tuvo que grabarse con el gigantesco animatronic mojándose continuamente. La cuestión es que no estaba del todo preparado para tales menesteres (es un robot, al fin y al cabo) y el equipo tenía que secarlo con toallas y mucha energía entre toma y toma para que funcionase correctamente.

El cristal que no debió romperse

En esa misma escena, cuando el T-Rex rompe el cristal en su intento de comerse a los niños la intención original es que el cristal permaneciese intacto.. El operario del animatronic se pasó con el impulso y este cedió y comenzó a romperse. Los gritos de los niños son reales.

El huracán Iniki

Gran parte del rodaje y producción de la película en Kauai se realizó de manera muy ajustada porque el huracán Iniki, el más potente que haya asolado nunca la isla, tenía prevista su llegada para dentro de unos meses. Al final, coincidió con el último día de rodaje y gran parte del equipo responsable de la película se concentró en el salón de actos del hotel como medida de seguridad. ¿Qué hizo Richard Attenborough mientras tanto? Dormir en su habitación como un bendito.

El piloto de Indiana Jones

Tras el huracán y con la película ya terminada, Kathy Kennedy (productora de Indiana Jones, Jurassic Park y de la próxima Star Wars VII, entre otras) tenía serios problemas para trasladar a todo el equipo de vuelta a Los Ángeles. De camino a Honolulu se encontró con un tipo que le resultaba familiar. Resultó ser el piloto que volaba el avión en la primera escena de En Busca del Arca Perdida, y que casualmente operaba la conexión entre California y Hawai para una aerolínea de pasajeros. Después de hablar con él, consiguieron trasladar a todo el equipo de vuelta a Los Ángeles.

Este vídeo, de nuestros compañeros de iO9, los resume todos:

Click here to view this kinja-labs.com embed.

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)