Una esponja de mar. Wikimedia Commons

Durante mucho tiempo, uno de los grandes debates de la biología evolutiva consistía en poner nombre al ancestro más antiguo de los animales, el origen de todos ellos. Un estudio ha resuelto la discusión: las esponjas morfológicamente simples son el linaje más antiguo de animales vivos.

Dicho de otra forma, las esponjas pasan a ser las “hermanas” del resto de los animales. Los investigadores han estado debatiendo muchos años sobre si estas o los invertebrados marinos conocidos como portadores de peine (ctenóforos) fueron el primer tipo de criatura que se ramificó del árbol evolutivo del ancestro común de todos los animales.

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Parece que ya hay “ganador”. Según Davide Pisani, coautor de la investigación y profesor de filogenómica en la Universidad de Bristol:

Tenemos que tratar de entender las esponjas mucho mejor si queremos entender la naturaleza de los animales, y la nuestra, la ascendencia más profunda. Las esponjas son simples, humildes en cierto sentido, criaturas que viven en el fondo del mar.

Sin embargo, los ctenóforos son unas criaturas muy diferentes. Son extremadamente bonitos y complicados, en este sentido se parecen más a las medusas, pueden impulsarse a través del agua, crear patrones de luz y tener un sistema nervioso simple y un intestino, incluyendo la boca y el ano.

Ctenóforo en el Mediterráneo. Wikimedia Commons

Lo que Pisani trata de explicar es que esa complejidad de los portadores de peine les restaba puntos para poder ser “el origen”, sobre todo comparándolo con las esponjas.

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Según los expertos, no es una cuestión trivial, ya que podría tener implicaciones muy importantes para lo que parecía ser el último ancestro común de todos los animales. Por el contrario, si las esponjas son el grupo inicial de todo lo demás, “entonces podemos asumir un escenario mucho más simple”, cuenta el investigador.

Ctenóforo. AP

Los resultados, publicados en la revista Current Biology, fueron bastante claros. El equipo explica que los modelos que proporcionaban una descripción exacta de los datos encontraba a las esponjas en la raíz del árbol. Además, y como aseguró Pisani, “se relaciona muy bien con el hecho de que los parientes vivos más cercanos de todos los animales son organismos acuáticos filtradores que se llaman coanoflagelados”.

Para llegar hasta esta afirmación, Pisani y su equipo analizaron todo el conjunto de datos genómicos clave que se habían publicado entre el 2015 y el 2017, todos vinculados a ambas especies “enfrentadas”. Posteriormente, se llevaron a cabo esas simulaciones de modelos de evolución para los ctenóforos y las esponjas.

El resultado final desafía como nunca, posiblemente para enterrarla, la anterior idea que señalaba a los ctenóforos como primer linaje animal. Las esponjas no son tan bonitas como las medusas o los ctenóforos, por lo que “después de todo, parece que tenemos unos comienzos más humildes”, termina Pisani. [Current Biology vía The Guardian]