El último fabricante de la resistencia ha caído. Tras mofarse de la pantalla asimétrica de sus competidores, Samsung ha adelantado que sus próximas pantallas también tendrán notch. La compañía prepara tres paneles con algún tipo de muesca y un cuarto modelo que dejará atrás el infame notch.

El primer modelo se llama Infinity-U y tiene un notch en forma de lágrima muy similar al del fallido Essential Phone. El segundo modelo se conoce como Infinity-V y es idéntico al anterior, pero añade algo de personalidad a su muesca con una llamativa forma de diamante. Por último, el modelo Infinity-O convierte el notch en un simple agujero que Samsung propone situar en un lateral de la pantalla (y un poco más abajo del borde superior), como el prototipo del Asus Zenfone 6 que se filtró hace unos días.

Todas estas muescas dejan espacio para una única cámara frontal, de lo que inferimos que Samsung no tiene planes de añadir una segunda lente para selfies grupales a sus próximos teléfonos (como hizo Google con el Pixel 3) ni un sistema de reconocimiento facial basado en infrarrojos que sustituya al lector de huellas (como hizo Apple con el iPhone X). Está por ver, además, si estos pequeños notches podrán combinarse con un diseño frontal sin barbilla o hará falta más espacio para meter el controlador de la pantalla.

Samsung es el único gran fabricante que mantiene una pantalla simétrica sin muescas en sus snartphones, y más de una vez ha usado esta resistencia al notch como un reclamo comercial contra la competencia. Quizá para evitar que esto le explote en la cara, también ha anunciado un panel que carece de muescas. Se llama New Infinity y coloca la cámara directamente debajo de la pantalla, pero los analistas no esperan que llegue al mercado hasta 2020. Será, presumiblemente, el año en el que dejemos atrás el infame notch.

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[The Verge]