Cuando pienses que has tenido un mal día, recuerda esta historia. Ocurrió en Leiscester, Reino Unido. Un hombre acude al hospital para someterse a una cistoscopia, un procedimiento para observar el interior de la vejiga con una cámara delgada insertada en la uretra. El hombre salió sin parte del pene.

Tal y como han informado los medios locales, todo se debió a una confusión, o como el hospital se ha encargado de recalcar, “un evento que nunca antes había ocurrido”. Al paciente anónimo le cortaron el prepucio quirúrgicamente. Lo habían circuncidado por error.

La historia se sabe hoy porque la red de hospitales universitarios de la ciudad ha publicado los “ocho eventos que nunca antes se habían dado”... de 2018, algo así como una lista de las mejores caídas de cualquier deporte que vemos en YouTube, pero en versión algo más espantosa tratándose de pacientes en un hospital. Para que nos hagamos una idea, la lista se describe como:

Aquellos incidentes graves que se pueden prevenir por completo en medicina, pero que ocurren de todos modos, a pesar de todas las recomendaciones de seguridad y orientación disponibles a nivel nacional que deberían haber sido implementadas por los proveedores de atención médica.

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Por ejemplo, además del señor que tuvo tan mala suerte cuando pensaba acudir a un simple chequeo de vejiga, está el caso del hombre sometido a una cirugía destinada a otro hombre porque tenía un nombre similar. A otro grupo de pacientes, entre mayo y junio del año pasado, se les aplicó radiología donde no debían.

En cuanto a la historia del paciente que acudió al hospital esperando un examen de vejiga y se fue sin el prepucio, el error se debió a una simple confusión de documentos.

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Aunque el hospital se ha negado a comentar sobre casos individuales, tras hacerse pública la noticia se ha emitido una declaración donde indican que “estamos realmente tristes por los pacientes involucrados y, por supuesto, nos hemos disculpado personalmente con cada uno de ellos”.

Entre el 1 de abril de 2018 y el 31 de enero de 2019, ocurrieron 423 de este tipo de eventos, según los documentos. Entre los casos se incluían inyecciones de botox a un paciente en lugar de cirugía láser para el bloqueo nerviosos (realizada en el ojo equivocado), extracción de ovarios por error cuando el plan era preservarlos, un paciente que recibe una colonoscopia para otro paciente o varios incidentes de personas que recibieron la sangre equivocada. [NHS vía IFLScience]