Captura de pantalla: SpaceX

Dos días antes del vuelo de prueba del Starhopper, los residentes de Boca Chica Village, una aldea cercana a las instalaciones de SpaceX en el sur de Texas, recibieron una carta que les advertía de que sus ventanas podían reventar como resultado del lanzamiento. Esas mismas personas han recibido ahora una carta en la que SpaceX se ofrece a comprar sus viviendas por el triple de su valor.

Según una misiva obtenida por Business Insider, la compañía aeroespacial no esperaba que los residentes de Boca Chica Village fueran a ver alterada su vida diaria por la presencia de un puerto espacial a escasos metros de sus casas. “Sin embargo”, añade: “quedado claro que el crecimiento de las actividades de vuelo espacial hará que sea cada vez más desafiante minimizar esas alteraciones”.

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Por eso, y para evitar problemas legales con la Administración Federal de Aviación y los reguladores de la salud pública, SpaceX ha decidido comprar todas las casas de la aldea. O todas las que pueda, porque serán los propietarios quienes decidan qué hacer. Eso sí, la oferta es buena: SpaceX ha encargado un estudio independiente del valor de mercado de las viviendas y ha ofrecido a los propietarios el triple de ese precio. La oferta es igual para todos los propietarios y no es negociable, para asegurar un trato justo. O eso dice SpaceX en la carta:

SpaceX está interesada en adquirir ciertas propiedades residenciales, incluida la suya, localizadas alrededor de Kopernik Shores dentro del área designada para el Puerto Espacial del Sur de Texas en Boca Chica Beach.

SpaceX agradece sinceramente el tremendo apoyo que ha recibido de parte de la comunidad de Boca Chica Village desde que ubicó aquí sus instalaciones del sur de Texas hace casi cinco años. Desde entonces, SpaceX ha tratado de llevar a cabo sus operaciones de una manera que minice la perturbación de los residentes locales en la medida de lo posible.

Cuando SpaceX identificó por primera vez el Condado de Cameron como una posible ubicación para el Puerto Espacial, no anticipó que los residentes locales experimentarían una alteración significativa por su presencia. Sin embargo, ha quedado claro que el crecimiento de las actividades de vuelo espacial y el cumplimiento de la normativa de la Administración Federal de Aviación y otras regulaciones de seguridad pública harán que sea cada vez más desafiante minimizar esas alteraciones para los residentes de la aldea. Teniendo en cuenta el aumento de las alteraciones para los residentes de Boca Chica y nuestro compromiso por cumplir con la normativa de salud pública y las pautas de seguridad, SpaceX desea adquirir las propiedades ubicadas en Boca Chica Village.

Estamos comprometidos a que el proceso de adquirir las propiedades inmobiliarias en el espacio designado para el Puerto Espacial del Sur de Texas sea justo y equitativo. Con este fin, SpaceX ha encargado un estudio del valor justo de mercado de las propiedades de Boca Chica Village basado en el tamaño de los edificios, su estado y otras ventas comparables en la zona.

SpaceX le ofrece tres veces el valor de mercado evaluado independientemente para su propiedad. La oferta es válida hasta dos semanas después de la fecha de esta carta.

El monto de esta oferta no es negociable. SpaceX cree que es muy importante ofrecer el mismo trato a todos los residentes utilizando un enfoque consistente para determinar la cantidad ofrecida para cada propiedad. Este es el enfoque más justo.

El próximo cohete de SpaceX, el Starship, se está construyendo simultáneamente en Boca Chica y Cabo Cañaveral. Está llamado a convertirse en el centro de todas las operaciones comerciales de la compañía, pero su primer prototipo continúa en construcción a dos kilómetros de Boca Chica Village.

Una versión de pruebas llamada Starhopper voló propulsada por un único motor hasta alcanzar los 150 metros de altitud en agosto. A continuación, se desplazó horizontalmente y aterrizó con éxito en una plataforma cercana.

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Según Business Insider, aunque SpaceX quiera comprar la aldea entera, una decena de propietarios planea no aceptar el acuerdo. Es el equivalente a un tercio de las propiedades de Boca Chica en las que está interesada la compañía.