Si algo han servido los resultados de ayer de Apple es para despejar dudas. Al menos las más importantes. Ni ha caído la demanda de iPhones, ni Apple se plantea fabricar un móvil de mayor pantalla. La compañía vendió 47,8 millones de iPhones en el primer trimestre de su año fiscal (6 por segundo) y 22,9 millones de iPads (3 por segundo), sobre todo empujados por el iPad Mini. Ambas cifras son récord. Su beneficio fue de 13.100 millones de dólares (ligeramente superior respecto a hace un año) y los ingresos de 54.500 millones, un 17% más. Los datos acallarán muchas dudas, de momento.

Más allá de las cifras de siempre, algunas conclusiones importantes:

  • El negocio de Apple en China se dispara: las ventas de iPhones en China se doblaron respecto al mismo periodo del año anterior. Sus ingresos aumentaron allí un 67%, por lo que, como apuntó Cook hace unas semanas, China no tardará en convertirse en el primer mercado mundial de Apple, por delante de EE.UU.
  • Probablemente no veremos un iPhone de pantalla mayor. Preguntado al respecto por los analistas, la respuesta de Cook fue bastante clara: "Sin sacrificar la experiencia de uso con una sola mano, hemos pensado mucho sobre el tamaño de pantalla, y creo que hemos cogido el adecuado".
  • Los datos sobre el recorte en pedidos de componentes para el iPhone 5 son "imposibles de interpretar". Así salió al paso Cook sobre los últimos rumores que apuntaban a una reducción a la mitad en los pedidos de pantallas para el iPhone 5. "Incluso si un dato concreto fuera cierto, sería imposible interpretar qué sifnifica para nuestro negocio. Nuestra cadena de distribución es muy compleja y tenemos múltiples proveedores. Hay una enorme lista de cosas que pueden hacer que un solo dato no sirva de aproximación sobre lo que está ocurriendo". Traducido: sigan especulando si quieren, no van a acertar. 

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Pese a los potentes resultados, las acciones de Apple se derrumbaron ayer casi un 10% al cierre del mercado. Apple se quedó un poco por debajo de las expectativas de Wall Street, muy poco. ¿Tanto como para que haya semejante correción? No. ¿Por qué cayeron tanto entonces las acciones con unos resultados que se pueden calificar de perfectamente sólidos? Hay una combinación de factores:

  • Wall Street piensa a medio y largo plazo. Aunque lo parezca, los "mercados" no son estúpidos. Apple presentó ayer su foto a corto plazo, sus cifras de presente, pero para los analistas siguen existiendo dudas sobre la capacidad de Apple de innovar a 6 meses, un año o dos años vista. No les preocupa el ahora, que es brillante, les preocupa el mañana de la compañía.
  • Menores márgenes de beneficios. A medida que el negocio de los smartphones y tabletas madura, los márgenes van cayendo. Del 55% - 50% de márgen que solía disfrutar Apple, ahora pasamos al 35% - 40% (según trimestre, línea de producto, país...). Cifras enviadiables para cualquiera, pero quizás no a la altura de lo que se le supone a Apple dado sus precios. Por eso China es tan importante para Cook: EE.UU. y Europa están saturados, necesita diversificar.
  • Las expectativas siguen desbocadas. Le ocurrió con el lanzamiento del iPhone 5 y le sigue ocurriendo trimestre tras trimestre. Nos hemos imaginado que Apple es una suerte de compañía extraterrestre capaz de romper récords sin parar, una firma sin tope de crecimiento, algo parecido a la NASA de la electrónica de consumo. Va a ser que no. Apple es tan terrenal como Microsoft, Nokia o RIM, solo que ahora es su turno, está en la cresta de la ola.
  • Pura especulación financiera. No lo olvidemos, siempre es otro motivo. Muchas de las operaciones de venta de acciones de Apple ayer se verán compensadas hoy y en los próximos días con nuevas entradas, salvo que los inversores hayan perdido al completo la confianza en la compañía, algo que no parece ser así. Al precio al que están ahora mismo las acciones, 514 dólares, no es un mal momento para entrar, siempre y cuando Apple logre mantener la línea y sorprenda con sólidos e innovadores productos en 2013. ¿Lo hará?