Si eres programador de videojuegos y quieres participar en Boob Jam, has de tener muy presente que la cosa va de tetas, pero no en el sentido sexual de la palabra. Al contrario. Este certamen recién creado pretende desmitificar esa parte de la anatomía femenina invitando a los participantes a que creen juegos que muestren la cara más cotidiana y menos sexual de los senos.

La historia de Boob Jam comienza con una pol√©mica y un chiste. En abril de este a√Īo, el estudio japon√©s Vanillaware lanz√≥ el nuevo tr√°iler de su juego de ambientaci√≥n medieval Dragon's Crown. En √©l v√≠deo (al final de este post) se pod√≠an apreciar las caracter√≠sticas de un nuevo personaje: La Hechicera.

De todos los atributos de esta nueva profesi√≥n, hab√≠a dos que saltaban a la vista inmediatamente por su descomunal tama√Īo. Varios art√≠culos a favor y en contra de los personajes dise√Īados para el juego por el ilustrador George Kamitani degeneraron en una intensa pol√©mica. Fue en ese momento cuando la especialista en videojuegos Jenn Frank brome√≥ con un tuit que rezaba lo siguiente:

Que pasaría si un personaje femenino sexy de videojuego también tuviera que comprar un sujetador, y acabar llorando porque no lo encuentra de su talla, o tener que acudir a una mamografía.

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El tuit acabo siendo el germen de Boob Jam. Un certamen que intenta que los que crean y consumen videojuegos vean los senos femeninos de una manera m√°s natural y sin tanta carga sexual. Boob Jam acepta propuestas hasta el pr√≥ximo 30 de septiembre. La √ļnica condici√≥n es que est√©n bien centradas a la altura del pecho y trabajen para desmitificar esa zona. [Boob Jam v√≠a Animal New York]