No siempre tenemos la oportunidad de ver tan claramente un cometa de período largo. El Cometa Lovejoy es uno de estos visitantes esporádicos. Pasa cada 8.000 años, y hoy martes 20 de enero es uno de los días óptimos para su observación.

Lovejoy lleva visitándonos desde finales de diciembre de 2014. Su perigeo, o punto en el que ha estado más próximo a la Tierra, tuvo lugar el pasado siete de enero, pero la luna llena de estos días ha dificultado mucho verlo. Ahora, con la llegada de la luna nueva, la observación de Lovejoy vuelve a ser óptima y, si disponemos del telescopio adecuado, se puede distinguir incluso su núcleo verdoso y su cola, de un bonito tono azul. El tono verde se debe a la fluorescencia del carbono diatómico al recibir la luz del sol. La cola azulada, por su parte, debe su tonalidad a estar compuesta de moléculas ionizadas de dióxido de carbono.

El cometa Lovejoy es visible desde todo el hemisferio norte siempre y cuando estemos lejos de la contaminación lumínica de las ciudades y no esté nublado. Las doce de la noche sigue siendo la mejor hora para apreciarlo. Este mapa estelar ayuda a ubicar la trayectoria y posición de Lovejoy en el cielo nocturno. [vía NASA/APOD]

Foto: Rogelio Bernal Andreo

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