Bóveda del juicio final. AP

Hasta ahora en el planeta hab√≠a una √ļnica b√≥veda del ‚Äújuicio final‚ÄĚ encargada de preservar las semillas de miles de planta de cultivo en el mundo ‚Äúpor si ocurre algo‚ÄĚ. La construcci√≥n noruega ahora tendr√° compa√Ī√≠a con una segunda versi√≥n que guardar√° la informaci√≥n m√°s importante y relevante de nuestra historia.

La primera construcci√≥n se encuentra en Longyearbyen, en el archipi√©lago noruego de Svalbard. Se trata del almac√©n de semillas m√°s grande del mundo (cerca de un mill√≥n), uno creado a ‚Äúprueba de bombas‚ÄĚ con el fin de salvaguardar la biodiversidad de las especies de cultivos que sirven como alimento en caso de una cat√°strofe mundial. La b√≥veda es capaz de resistir terremotos o impactos de bombas nucleares.

Ahora el Svalbard Global Seed Bank cuenta con un nuevo vecino, una segunda bóveda que se encuentra muy cerca. Con una diferencia: en lugar de almacenar semillas, esta vasta biblioteca se ha construido para garantizar la supervivencia de los libros, documentos y datos más importantes del planeta.

T√ļneles de la b√≥veda del juicio final. AP

Arctic World Archive, el nombre con el que ha sido bautizada esta segunda construcci√≥n, se encuentra en la misma monta√Īa donde reside la b√≥veda de las semillas y estar√° abierta a los gobiernos e instalaciones de investigaci√≥n de todo el mundo como espacio para almacenar su informaci√≥n. La idea es que todo este conocimiento pueda guardarse durante un total de hasta 1.000 a√Īos.

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Detr√°s de la tecnolog√≠a utilizada para la instalaci√≥n se encuentran los investigadores de Piql. El interior del espacio es una antigua mina abandonada que ha sido congelada en el permafrost √°rtico. Es curioso, en vez de utilizar los sistemas de seguridad de datos m√°s avanzados disponibles, la compa√Ī√≠a ha optado por almacenar todo en una pel√≠cula fotosensible. Seg√ļn Piql es una opci√≥n mucho m√°s segura que cualquier otra digitalizada:

Creemos que podemos guardar los datos utilizando nuestra tecnolog√≠a durante un total de 1.000 a√Īos. Para ello se conservan los datos digitales escritos en pel√≠culas fotosensibles. En realidad lo que hacemos es escribir los datos como enormes c√≥digos QR en pel√≠culas.

La idea es que es que mientras los datos digitales se almacenan en nuestros ordenadores como c√≥digos de unos y ceros, los datos anal√≥gicos se graban f√≠sicamente en bobinas de pel√≠cula y pueden ser ‚Äúle√≠dos‚ÄĚ como en un disco de vinilo. Es como tener sus datos ‚Äútallados en piedra.

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Seg√ļn Piql, esta vuelta a lo anal√≥gico tambi√©n les permitir√° mantener la informaci√≥n m√°s segura que de forma online, evitando as√≠ los posibles ataques de hackers. Obviamente tambi√©n, las condiciones del permafrost garantizar√°n una temperatura constante durante siglos. Dicen que en pruebas anteriores han calculado que incluso bajo una supuesta guerra nuclear, las pel√≠culas sobrevivir√≠an al menos 500 a√Īos.

Por √ļltimo y al igual que la primera b√≥veda, el lugar elegido no es balad√≠. Svalbard es una isla que se asienta entre Noruega y el Polo Norte, lo que significa que, al menos en principio, los pa√≠ses de todo el mundo han acordado mantenerlo libre de instalaciones militares y ocupaci√≥n. [LiveScience v√≠a Science Alert]