Cuando piensan en los dinosaurios, algo que la mayoría de personas suele pasar por alto es que estuvieron en la Tierra durante unos 135 millones de años, desde el Jurásico (200 millones de años atrás) hasta el Cretácico (66 millones). Y como tal, fueron increíblemente diversos y variados, algunos hasta límites bastante extremos.

Como comparación, el hombre (el Homo Sapiens) apareció por primera vez hace unos 200.000 años. Dicho de otro modo, llevamos sobre la tierra un 0,14% del tiempo que los dinosaurios la habitaron. Estos son algunos de los dinosaurios más estrambóticos, extraños e inusuales que existieron durante todo ese tiempo

Pinocho Rex

Fue encontrado en China hace poco más de un año. ¿Por qué Pinocho? La realidad es que se parece tanto al T-Rex inmortalizado en libros y películas que durante un tiempo los arquólogos pensaron que sus restos eran simplemente crías que no habían terminado de desarrollarse.

Es, en esencia, como un Tiranosaurio pero algo más ridículo, con una “nariz” extremadamente alargada que le ganó el sobrenombre de “Pinocho”, o Pinocchio. Pese a su apariencia temible en realidad tenía la mandíbula mucho más débil que el Rex y por lo tanto era menos peligroso, es posible que su alimentación se basase en presas más simples de capturar como peces o pequeños mamíferos.

Tsintaosaurus

El Tsintaosaurus fue descubierto a mediados del siglo XX cerca de China. Algunos prefieren decir que era como “un unicornio”, pero la cruel realidad es que el Tsintaosaurus se paseó por el Cretácico con lo que algunos millones de años después la humanidad describiría como un pene en la cabeza.

Todavía no está muy clara la forma exacta que tenía la cresta, así como su función, pero no era precisamente pequeña, unos 40 centímetros. Algunos estudios recientes apuntan también que en lugar de un cuerno o un peculiar falo la estructura podía ser en realidad más parecida a una cresta tradicional presente en más especies de dinosaurios. No es que ya importe mucho, pero menos mal.

Incisivosaurus

El Incivosaurus es un buen recuerdo de que en realidad la mayoría de dinosaurios eran probablemente muchísimo más feos de lo que se representa en libros y películas. Para empezar estaban cubiertos de plumas y para continuar, como ocurre en el caso del Incisivosaurus, se encontraron restos que incluyen todas las piezas dentales prácticamente en perfecto estado. Eso permite hacerse una idea certera de cómo lucían las facciones del animal.

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La respuesta es... esa imagen. Es uno de los últimos dinosaurios, perteneciente al periodo Cretático y puede verse un intento de similitud con las aves (algunos pájaros como el gorrión son descendientes de los dinosaurios y considerados técnicamente como tales) repartido de manera no muy agraciada.

Carnotaurus

Una vez más, toca hablar de cómo la ciencia-ficción se ha encargado de colocar al Rex en un lugar privilegiado, pero la realidad es que no fue el dinosaurio más temible, ni mucho menos. El Carnotaurus tenía su cuerpo cubierto de espinas y era una mala bestia capaz de arrasar con casi todo lo que se le pusiese por delante. Ambas especies, Carnotaurus y T. Rex, coexistieron en el Cretácico.

Gigantoraptor

El Gigantoraptor guarda similitudes sorprendentes con la forma y figura de un avestruz, por ejemplo. Sin embargo era gigantesco, con el cuello erguido alcanzaba la altura de dos humanos puestos uno encima del otro. Medía 8 metros de largo.

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Su origen es, además, un misterio. No está muy claro si es un pájaro, si es un dinosaurio o si un poco de las dos cosas.

Longisquama

El Longisquama fue un dinosaurio de dimensiones parecidas a las de un lagarto que lucía sobre su espalda varias estructuras similares a plumas y muy coloridas. No tenemos mucha información del mismo aparte de un fósil en el que se observan a la perfección los apéndices, así que hay varias teorías sobre su forma y dimensiones exactas.

Microraptor

¿Hay algo más temible que un velociraptor? Un velociraptor que vuela. De acuerdo, puede que no sea la comparación más precisa del mundo pero la realidad es que unir la capacidad de volar a la de matar en un predador como los raptores es una idea poderosa. El Microraptor no tenía un solo par de alas, además sino 2, con un total de 4 que le ayudaban a planear y volar.

¿Qué es un raptor? El nombre en realidad se lo puso Spielberg en Jurassic Park, el nombre correcto es Dromaeosaurids y se denomina así a la familia de predadores cuyas garras inferiores estaban levantadas para poder atizar mejor a sus presas. El Microraptor no fue el único dinosaurio raptor volador, el Changyuraptor, un primo lejano, era capaz de hacer lo mismo y además era más grande.

Imagen: Brynn Metheney

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