Imagen: Apple

La nueva tienda Apple de Chicago, famosa por su techo de fibra de carbono en forma de MacBook, estaba teniendo algunos problemas con el invierno. Aparte de las aves migratorias que morían al chocarse con sus paredes (un tema que solucionaron atenuando las luces), empezó a caer hielo del techo, lo que obligó a cerrar parte de la zona pública que rodea el establecimiento.

El tema es que Chicago tiene un clima frío y las heladas no son inusuales, por lo que la coqueta tienda que Apple describe como la más ambiciosa de su historia parecía condenada a las cintas de seguridad y los carteles de PRECAUCIÓN con cada invierno. O eso pensamos los que no contábamos con una actualización de software para solucionar el problema.

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Imagen: Matt Maldre

Un portavoz de la compañía dijo al Chicago Tribune que los carámbanos de hielo que habían aparecido en el techo eran cosa del pasado después de que el sistema de calefacción del techo fuera reprogramado la semana pasada. “Necesitaba unos ajustes y con suerte fue un problema temporal”, explicó, añadiendo que la tienda había sido diseñada para drenar agua a través de sus cuatro columnas (porque unas canaletas convencionales no habrían sido suficientemente Apple).

La Apple Store de Michigan Avenue fue inaugurada en octubre, se encuentra a orillas del río y aparte del techo destaca por sus paredes de vidrio de hasta 10 metros de alto que apenas interfieren con las vistas del entorno.

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[Chicago Tribune vía Business Insider]