Hay a quien le encanta creer que vivimos rodeado de conspiraciones para que no sepamos la verdad. La realidad, sin embargo, es que mantener un complot a gran escala es tan difícil que ninguna conspiración se sostiene mucho tiempo. Un investigador de Oxford hasta ha creado una fórmula que desmiente las teorías favoritas de los conspiranoicos.

La fórmula elaborada por el doctor David Robert Grimes aborda el tema de las conspiraciones desde el punto de vista contrario. En lugar de comenzar asumiendo que son falsas, asume que son ciertas y para ello debe darse una condición necesaria: el secreto.

Desafortunadamente, mantener en secreto un dato es algo muy complicado que tiene que ver directamente con el número de personas que conocen la verdad en una conspiración. Básicamente Grimes señala que, cuanta más gente conozca la verdad que se trata de ocultar, menos tiempo pasará hasta que se descubra todo el pastel. Grimes ha calculado las posibilidades de que alguien se vaya de la lengua, accidental o intencionadamente, analizando tres conspiraciones reales del mundo real que fueron descubiertas, entre ellas el proyecto PRISM de la NSA destapado por Edward Snowden.

Foto: AP

Tras analizar todas las variables (incluyendo que los conspiradores puedan morir accidentalmente o ser silenciados) El doctor Grimes ha creado una fórmula que calcula el mejor escenario para los conspiradores (que su trama dure secreta el mayor tiempo posible) en función de su número. El resultado es bastante concluyente. Para que una conspiración dure cinco años deben participar de ella un máximo de 2.521 personas. Si queremos un complot de 10 años, el número de participantes debe reducirse a menos de mil. Para una conspiración que dure un siglo hablamos de menos de 125 conspiradores.

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Es posible que exista una trama así, pero desde luego no a gran escala y en un mundo globalizado como el actual. Si observamos las conspiraciones favoritas que circulan por las redes sociales, los números hablan por sí solos. Para elaborar, mantener y encubrir una historia como la de una llegada falsa del hombre a la Luna hacen falta muchas personas. Grimes calcula que alrededor de 411.000.

¿Que el cambio climático es una mentira y en realidad no hay tal cambio? 405.000 personas como poco. Poner en marcha una conspiración a gran escala para ocultarnos que las vacunas son peligrosas supone embarcar a 22.000 personas sólo si tenemos en cuenta a la Organización Mundial de la Salud y a los laboratorios de control de enfermedades de Estados Unidos. Si añadimos a las farmacéuticas como partícipes del engaño la cifra sube a los 736.000 conspiradores.

Mantener en secreto una cura para el cáncer requiere de la participación de 714.00 personas entre compañías laboratorios y científicos. Se supone que todos estos miles de malvados conspiradores llevan décadas manteniendo en secreto sus planes. Sencillamente es inverosímil.

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La fórmula concluye que un bulo del tamaño de fingir la llegada del hombre a la luna se hubiera destapado en un plazo máximo de tres años y ocho meses. El fraude del cambio climático, las vacunas peligrosas, los chemtrails... no hay conspiración a gran escala que, de ser cierta, hubiera durado más de tres años. Grimes ha realizado el estudio con la mejor de las intenciones. Estas son sus palabras

No todas las personas que creen en una conspiración son necias o irracionales. Tengo la esperanza de que, mostrando lo escandalosamente improbables que son algunas teorías de la conspiración, algunas personas reconsideren sus creencias pseudocientíficas.

Le deseamos mucha suerte en su empeño. La va a necesitar, porque muchas personas son capaces de creer ciegamente en las teorías más inverosímiles con tal de tener un malvado imaginario al que culpar de sus males. La simple casualidad y la aleatoriedad de nuestra existencia resulta insoportable para la mayoría. [University of Oxford vía Europa Press]

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