La Oficina de Patentes de Estados Unidos acaba de aceptar una solicitud de Apple relacionada con una tecnología para que los smartphones no se dañen tanto al caer. En lugar de apostar por una protección física basada en materiales más resistentes, la patente detalla un sistema para que los dispositivos caigan minimizando el daño o, por así decirlo, como los gatos.

El sistema utiliza los sensores del teléfono para detectar si está cayendo y determinar el punto de impacto en función de la posición, la velocidad y la trayectoria. Con esos datos, el smarphone activa el motor de vibración para modificar el ángulo de forma que los componentes más sensibles, como la pantalla, no reciban la peor parte del impacto.

Los sensores de los móviles modernos son suficientes para determinar la posición relativa en el aire, así como la velocidad de caída. Igualmente, los procesadores también son los bastante rápidos como para calcular el punto de impacto y tomar una decisión.

El único componente que no está preparado para un funcionamiento así es el motor de vibración. La patente, curiosamente, supondría sustituir los actuales motores de los iPhone 6 por unos motores rotatorios más antiguos que sí son lo bastante potentes como para mover el móvil en al aire lo suficiente. En el documento también se detallan mecanismos alternativos más curiosos, como partes móviles destinadas a alterar la aerodinámica del móvil al caer, o un sistema de anclaje que bloquea el conector de auriculares de manera que el propio cable sujete el smartphone al caer si está conectado. [Oficina de Patentes vía Apple Insider]

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