Según informó Kotaku, Clint Hocking ha abandonado su rol como director creativo del proyecto. Hocking, responsable de títulos influyentes como Splinter Cell: Chaos Theory y Watch Dogs: Legion, estaba al frente de Hexe desde sus primeras etapas conceptuales.
La compañía actuó con rapidez para contener la incertidumbre interna y externa. El nuevo director del proyecto será Jean Guesdon, una figura histórica dentro de la franquicia y responsable de dos de sus entregas más celebradas: Assassin’s Creed IV: Black Flag y Assassin’s Creed Origins.
Qué se sabe de Codename Hexe hasta ahora
Aunque Ubisoft no ha mostrado gameplay ni fijado una ventana de lanzamiento, Hexe se perfila como una ruptura clara con la fórmula reciente de la saga. De acuerdo con información recogida por Kotaku, el proyecto se caracteriza por varios elementos distintivos:
La historia se ambientará en la Europa del siglo XVI, durante los juicios por brujería en el Sacro Imperio Romano Germánico. El tono será notablemente más oscuro, con un enfoque cercano al terror psicológico y una experiencia más contenida y lineal, alejándose del RPG de mundo masivo.
Hexe formará parte del ecosistema Assassin’s Creed Infinity, funcionando como una experiencia interconectada con otros títulos de la franquicia. Los rumores también apuntan a una única protagonista femenina y a mecánicas que coquetean con lo sobrenatural, en sintonía con la temática de persecución, paranoia y superstición.

Un relevo que refleja la crisis interna de Ubisoft
El cambio en la dirección de Hexe no ocurre de forma aislada. Tal como detalla Kotaku, Ubisoft atraviesa una etapa especialmente delicada, marcada por recortes, reorganizaciones y decisiones estratégicas controvertidas.
La creación de Vantage Studios —una estructura controlada por Ubisoft con fuerte participación de Tencent— ha introducido una lógica de eficiencia y rentabilidad que ya impactó en varios estudios y proyectos secundarios. En este contexto, cualquier producción que no tenga garantizado un retorno sólido se encuentra bajo escrutinio constante.
A esto se suman conflictos internos y la sombra de cancelaciones previas, como el accidentado desarrollo del remake de Prince of Persia: The Sands of Time, que durante años se convirtió en símbolo de la inestabilidad creativa de la empresa.
Una apuesta por la experiencia para sostener el proyecto
La llegada de Jean Guesdon es leída internamente como una señal de contención. Su historial demuestra una capacidad probada para reinventar Assassin’s Creed en momentos críticos, algo que Ubisoft necesita con urgencia mientras redefine su identidad y su estructura corporativa.
Kotaku señala que, pese a la salida de Hocking, el proyecto sigue activo y no se encuentra en riesgo inmediato. Sin embargo, el caso de Codename Hexe ejemplifica el delicado equilibrio entre creatividad y presión empresarial que hoy atraviesa la industria AAA.
Hexe promete ser una de las entregas más atípicas y arriesgadas de Assassin’s Creed. Que logre materializar esa ambición dependerá, en gran parte, de cuánto margen creativo logre conservar en una Ubisoft que aún busca estabilidad.