Además del derecho a un hogar, a poder comer, o a vestir dignamente, ahora los canadienses tienen derecho a una conexión a Internet de alta velocidad. Hasta ahora, las llamadas telefónicas eran el único servicio de telecomunicaciones que se consideraba un derecho básico.

Por supuesto, una cosa es que el acceso a Internet a toda velocidad sea un derecho, y otra muy distinta que ese derecho esté garantizado. De hecho, el anuncio viene acompañado de un importante paquete de medidas destinado a garantizar conexiones de al menos 50Mbps en áreas remotas y rurales de Canadá. El director del organismo regulador de las telecomunicaciones en Canadá, Jean-Pierre Blais, explica:

El futuro de nuestra economía, de nuestra riqueza y de nuestra sociedad depende de que nos marquemos metas ambiciosas y una de ellas es conectar a todos los canadienses para el siglo XXI. Es una meta ambiciosa y que no será fácil de completar ni barata, pero no tenemos elección.

No es un asunto fácil teniendo en cuenta lo apartado de algunas poblaciones y que las temperaturas pueden descender hasta los 40 grados bajo cero en invierno, lo que dificulta aún más tender cables de telecomunicaciones. Para tratar de alcanzar ese objetivo de un país completamente conectado a 50Mbps, el gobierno canadiense ha reservado una provisión de 750 millones de dólares.

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El plan prevé que el 90% del país tenga conexiones de al menos 50MBps para 2021. También obliga a las operadoras a tener funcionando sistemas accesibles para personas con problemas de audición o vocales para dentro de seis meses. [Gobierno de Canadá vía The Verge]