Overwatch ya está por fin (¡por fin!) entre nosotros. Es uno de los juegos más anticipados prometedores de lo que llevamos de año. Una franquicia completamente nueva para Blizzard y la oportunidad, con algunos permisos, de establecer un nuevo género a mitad de camino entre los MOBAs (League of Legends, DOTA 2) y los shooters tradicionales.

Aunque casi 10 millones de jugadores participaron en la beta abierta y hay una buena probabilidad si estás leyendo estas líneas de que o bien ya has comprado el juego o bien seas uno de ellos, conviene recordar o aprender algunos de los consejos básicos a la hora de lanzarse a la batalla, sobre todo en estos primeros días donde prácticamente todo el mundo es más o menos novato.

Aquí van algunas de mis conclusiones extraídas después de meses en la alpha cerrada (jugando solo) y la beta abierta (con amigos, mucho mejor) hace dos semanas:

  • Cambia de personaje en mitad de la partida: Para los que venimos de MOBAs más tradicionales como LoL o DOTA es fácil caer en la creencia de que una vez escogemos un campeón/personaje ese es al que debemos ceñirnos todo lo que queda de partida. Overwatch funciona distinto. Evalúa continuamente cuales son las necesidades del equipo (el propio juego lo sugiere desde la pantalla de carga) y ajusta tu personaje en consecuencia. Yo, por ejemplo, tengo uno favorito en cada clase: Soldado 76 en Asalto, Widowmaker en Defensa, Reinhardt como Tanque y Mercy en Apoyo.
  • Prueba todos los personajes: En Overwatch no tienes ninguno bloqueado desde el comienzo, sino que puedes acceder a la oferta completa desde la primera partida. Uno de los factores determinantes para hacer que Overwatch pase de “otro juego más” a “esto es genial” es encontrar un personaje con el que haces click y te resulta extremadamente divertido jugar. El que puedes usar una y otra vez por que no cansa. En este caso, ve a por los más sencillos: Soldado 76, D.va, Mercy, Reinhardt y Bastion son buenas elecciones.
  • Objetivos, objetivos, objetivos: Es muy fácil perderse en el fragor de la batalla en Overwatch y dejar que la mente se nuble con susurros que claman venganza y muertes a chorro. La realidad es que muy pocos mapas en Overwatch piden simplemente bajas sino que en su lugar se centran en los objetivos ¿Tienes que mover ese carro hacia delante? ¡Pégate a él! ¿Hay que defender una zona? No marches por todo el mapa en búsqueda de bajas ¡defiéndela!.
  • Recuerda quién eres: Cada personaje en Overwatch está pensado para encajar en una dinámica de equipo distinta y con unas habilidades específicas. Si eres Reinhardt no dejes de usar tu escudo, por ejemplo, si eres Widowmaker sí, eres letal pero también frágil, opera mejor desde la trasera sin quedar demasiado expuesta, si eres Genji tu ataque principal es melée así que no te cortes.
  • Mata al support (sin piedad): Aunque es un factor que desaparece en gran medida conforme se sube de nivel y los rivales se hacen más expertos, en muchas partidas es muy frecuente ver el resultado determinado por el support. Esa Mercy que no para de curar al tanque o de potenciar los tiros de McCreed. Es buena idea no perderlo de vista. Y, del mismo modo, una manera de divertirse y avanzar rápidamente los primeros niveles es escoger una de estas clases.

Por último, como bola extra, el consejo más general de todos y quizá por ello también el más valioso: Overwatch es un juego de equipo. No es Doom, no es Call of Duty donde cada uno va por libre y las tablas clasificatorias se enfocan en establecer quien tiene más bajas, menos muertes y más asistencias.

Se gana y se pierde como equipo, evalúa en todo momento tu team comp (tu composición de equipo) y cómo puedes ser más útil al tiempo que te diviertes: “¿Nos hacen falta más apoyos?”, “¿He escogido el apoyo correcto?”, “¿Cómo puedo bloquear a esa Widowmaker enemiga hinchándose a bajas desde una posición segura?” “¿Hacen falta escudos?” son preguntas que deberían aparecer en tu mente durante una partida. ¡Buena suerte!.


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