Aunque ya hay sistemas que tratan de evitar que nos quedemos dormidos o nos distraigamos al volante, no siempre son sencillos de instalar o completamente precisos. Harman acaba de mostrar uno en CES que funciona de manera diferente: analiza la dilatación de las pupilas.

El sistema no necesita sensores en el asiento o cámaras térmicas. Tan solo una cámara unida a algoritmos que examinan en tiempo real la dilatación de las pupilas.

¿Qué tienen que ver las pupilas con la conducción? Según Harman, la dilatación de las pupilas en un estado normal del ojo indica un estado de alta carga cognitiva y funcionamiento mental. En otras palabras, las pupilas dilatadas indican que estamos concentrados en la conducción.

Advertisement

Advertisement

En ese estado, el sistema ideado por Harman asume que estamos enficados en lo que ocurre en la carretera y ajusta la interfaz del vehículo para que no nos distraiga con alertas o mensajes innecesarios. Por contra, si detecta un nivel de actividad pupilar bajo asume que nos estamos distrayendo y activa las funciones de seguridad del vehículo como las cámaras y sensores que se usan en los modos autónomos.

En este estado el coche no llega a ser completamente autónomo, pero está más alerta a lo que sucede en la carretera para avisarnos en caso necesario. La idea de Harman pinta muy bien, al menos sobre el papel, y cuenta con el aliciente de que no critica constantemente nuestra manera de conducir como hacen algunos copilotos. [vía Harman]

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter y Facebook :)