Son curiosos esos momentos en lo que uno siente vergüenza no como individuo, sino como perteneciente a un colectivo, a algo más grande. En mi caso, hoy, ser español. Y lo que siento es el más profundo de los ridículos.

De madrugada comenzaban a sonar las primeras notas previas a la hecatombe, y con las primeras luces de la mañana llegaba la confirmación: adiós a Google News en España. Es el resultado directo a la nueva Ley de Propiedad Intelectual (que explicamos muy bien cómo te afecta aquí) y otra muestra más de que Google está por encima de cualquier drama innecesario: si un país modifica sus leyes con avaricia gángster, ellos se dan la vuelta y cierran la puerta mientras salen. No hay más.

Lo irónico del asunto, y hasta cómico si se precisa, es la posición de los medios AEDE ahora mismo. Imaginad, por un momento, la reacción al abrir el periódico o al oír la radio esta mañana (estoy asumiendo que leerlo por Internet es un escalón demasiado avanzado para ellos): "¿Cómo? ¿Cómo que cierran?".

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En serio, ¿qué esperabais?

La posición de un medio de AEDE en estos momentos es la siguiente: en lugar de asegurarse una fuente voluntaria (nadie les obliga a estar ahí), constante y considerable de visitas decidieron girarse en redondo contra la mano que les da de comer y, leyes exprés mediante, exigir que además de visitas querían dinero. Es como el que se indigna y vocifera ante algo que le llega gratis y que rechaza por nada más que una profunda ignorancia. Google, probablemente con el más soberano de los aburrimientos, se ha encogido de hombros y se ha dado la vuelta. Lo que queda para el resto de nosotros (ojo, AEDE o no, medio de comunicación o no) es absolutamente nada.

Como bien apunta alguno el verdadero canon, la verdadera Tasa Google ocurrirá cuando muchos de esos medios tengan que recurrir a Google AdWords (de pago) para compensar las pérdidas derivadas por la ausencia de Google News. Porque de un modo u otro ocurrirá, y será divertido cuando lo haga.

Es probable entonces que desde muy dentro más de un impulsor de la LPI empiece a sentir esa sensación, parece que desconocida hasta ahora, de ridículo. El más profundo y absoluto de ellos. Eso es lo que ha hecho Google con España a nivel mundial y sin inmutarse demasiado. Y gracias, la verdad, porque ya iba tocando.

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Imagen: Turtix/Shutterstock

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