El uno de agosto de 2014, un Boeing 737-838 que despegaba del aeropuerto de Sídney rozó con la cola la pista de aterrizaje. Hoy, la Oficina Australiana de Seguridad en el Transporte (ATSB) ha determinado la causa del accidente: el piloto tecleó mal los datos de vuelo en la pantalla de su iPad.

¿Qué tiene que ver el iPad con el manejo de un avión? No es que los pilotos utilicen la popular tableta para controlar los mandos de la nave, pero casi. Lo que ocurre es que muchos profesionales de vuelo se ayudan de aplicaciones para calcular determinados datos. En este caso, el piloto del vuelo utilizaba la Qantas on-board performance tool, una aplicación oficial de la aerolínea que facilita calcular los parámetros de vuelo.

Pantalla de la aplicación Qantas on-board performance tool

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El piloto tecleó mal el peso del avión en el iPad. En lugar de 76.400 kilos, escribió 66.400. A resultas de ello, la cifra de impulso resultante era mucho menor de la necesaria y el avión rozó la pista al elevarse. El piloto también tecleó mal la temperatura, aunque ese segundo error no tuvo efectos en el vuelo.

Afortunadamente, el accidente no revistió gravedad, pero los golpes de cola son incidentes graves que requieren chequear el avión. En 1985, 520 personas de un vuelo de Japan Airlines murieron debido a una descompresión explosiva producto de un golpe de cola. A raiz de ese incidente, Quantas ha integrado un nuevo procedimiento por el que piloto y copiloto están obligados a realiar los mismos cálculos y compararlos antes de despegar. [vía Ars Technica]

Foto: Quantas

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