Otro disparo que parece suspender a la mascota de la superficie de nuestro planeta. Este caniche se mueve de manera diferente.
Un equipo de la Universidad de Oxford ha creado superposiciones cuánticas cuyos componentes ya son, por sí mismos, estados profundamente no clásicos. El experimento permite controlar su forma, orientación, amplitud y separación, abriendo nuevas posibilidades para la computación cuántica, los sensores de precisión y la corrección de errores.
Un equipo de la Fundación Azara describió en Historical Biology una nueva especie llamada Antusuchus rionegrinus hallada en el Área Paleontológica La Buitrera, en Río Negro. El animal es el peirosáurido más antiguo registrado hasta ahora, lo que reubica el origen de toda la familia de cocodrilos terrestres que dominó el sur del planeta durante el Cretácico, y amplía nuestra comprensión del ecosistema extremo del Desierto de Kokorkom
No existe un estudio que demuestre que los seguidores de Vegeta sean mejores adultos que los de Goku. Sin embargo, la psicología narrativa sí explica por qué acompañar durante años a un personaje que se equivoca, cambia y busca redimirse puede dejarnos una enseñanza especialmente útil al crecer.
Un nuevo estudio ha reconstruido la gran inestabilidad que reorganizó las órbitas de los planetas exteriores. Los resultados sugieren que el Sistema Solar tuvo uno o dos gigantes de hielo adicionales y que las lunas de Urano podrían conservar las huellas de sus últimos encuentros.
Un estudio publicado en Scientific Reports trazó la huella geoquímica de cientos de herramientas de piedra del yacimiento israelí de Gesher Benot Ya'aqov y descubrió que los homininos del Pleistoceno Medio usaban fuentes de basalto distintas según si fabricaban hachas, cuchillas o núcleos. El patrón se repite en varios horizontes arqueológicos separados por miles de años, lo que implica una tradición cultural transmitida entre generaciones
Un equipo internacional liderado por la Universidad de Curtin publicó en iScience el primer análisis molecular de un fósil de pterosaurio: una falange de ala hallada en el estado de Ceará que conservó esteroides intactos durante 113 millones de años. Las moléculas señalan una dieta de peces y calamares, y su preservación desafía lo que se sabía sobre cómo funcionan los procesos de fosilización