Las baterías magnéticas tienen bastante más sentido cuando casi te olvidas de que están pegadas al móvil. Y ese es precisamente el atractivo de la Anker Nano Power Bank MagSafe Qi2 15W Ultrathin 5000 mAh, que ahora se puede encontrar por 39,99 euros en lugar de los 49,99 euros habituales. Son 10 euros menos y un descuento del 20% sobre su precio original.
No es la típica rebaja gigantesca que obliga a mirar dos veces el porcentaje, pero sí deja uno de los accesorios más interesantes de Anker en una franja bastante más apetecible. Sobre todo si utilizas un iPhone compatible con MagSafe y buscas batería extra para salir de casa sin cables colgando, sin una power bank enorme y sin tener que guardar el teléfono en la mochila mientras carga.
Lo interesante no son sus 5.000 mAh, sino dónde consigue meterlos
Aquí Anker ha jugado principalmente con el tamaño. La batería tiene únicamente 0,7 centímetros de grosor, pese a integrar una capacidad de 5.000 mAh, y se acopla magnéticamente a la parte trasera del iPhone. Es compatible con los modelos preparados para MagSafe de las familias iPhone 14, 15, 16 y 17, siempre teniendo en cuenta que una funda demasiado gruesa o que no sea magnética puede arruinar bastante la experiencia.
La otra parte interesante está en la certificación Qi2, porque permite alcanzar hasta 15 W de carga inalámbrica. No estamos hablando simplemente de una batería que se pega al móvil: puede cargarlo a una velocidad razonable sin conectar ningún cable. Anker asegura, basándose en sus propias pruebas de laboratorio, que puede llevar un iPhone 16 Pro hasta el 25% en unos 42 minutos, aunque ese dato puede variar según temperatura, uso y condiciones de carga.
Y si en algún momento la velocidad importa más que la comodidad, queda otra opción. El puerto USB-C ofrece hasta 20 W de potencia, de modo que también podemos utilizarla como una batería externa convencional y cargar mediante cable. Esa doble posibilidad quizá sea lo más práctico del conjunto: magnética y sin cables mientras vas caminando, por ejemplo, y USB-C cuando estás sentado y quieres recuperar batería algo más deprisa.
Los 5.000 mAh tampoco pretenden convertirla en una batería para pasar varios días lejos de un enchufe. Su terreno es otro. Es esa carga extra para terminar el día, sobrevivir a una jornada de viaje, seguir utilizando Google Maps durante horas o llegar a casa después de haber abusado de la cámara y las redes sociales. Y precisamente por ser tan fina, resulta mucho menos aparatosa que las baterías de 10.000 o 20.000 mAh.
Por 39,99 euros, frente a sus 49,99 euros originales, el 20% de descuento hace bastante más interesante esta Anker Nano Qi2. No es la batería externa que compraría pensando en una semana de vacaciones sin enchufes, pero sí una de esas que tiene sentido llevar encima casi todos los días porque apenas estorba. Y ahí, curiosamente, es donde una power bank termina siendo realmente útil.