Los humanos tras Google Search

Durante sus 25 años de historia, Google ha amasado una fortuna y ha conquistado la capa superior de Internet. Todo ese éxito se debe en gran parte a trabajadores humanos que prueban y supervisan los numerosos algoritmos de búsqueda y clasificación de la empresa.
El funcionamiento adecuado de esas herramientas es fundamental para el éxito del gigante tecnológico, pero las personas responsables de ese trabajo a menudo son externos que carecen del mismo salario y las mismas protecciones que se otorgan a otros empleados de Google a tiempo completo. Según el Sindicato de Trabajadores de Alphabet, a esos externos se les conoce como “trabajadores fantasma”.
Docenas de esos evaluadores invisibles decidieron visibilizarse a principios de febrero alegando que ganaban salarios de miseria, a pesar de haber ayudado a crear algunos de los productos más rentables de Google. En la petición que emitieron, los evaluadores afirmaron que ni ellos ni sus colegas, que trabajan exclusivamente para Google, recibieron beneficios de atención médica, licencia familiar o tiempo libre pagado.
“Desde que comenzó mi tiempo como evaluador, hemos perdido la capacidad de trabajar a tiempo completo, nos han impuesto un límite de 26 horas, y hasta nos recortaron nuestro salario por hora”, explicaba Michelle Curtis, calificadora de Google, en un comunicado enviado a Gizmodo. “Eso no impidió que cada vez nos pidieran más: se nos pedía que hiciéramos más trabajo en la misma cantidad de tiempo y cada vez estamos más expuestos a contenidos violentos o inquietante. “Hoy, podría trabajar en Wendy’s y ganar más de lo que gano trabajando para Google”, agregó Curtis.