Una imagen aérea de accidentes geográficos en Islandia ganó la categoría de arte natural. Venas azules de agua glacial y bandas amarillas de sedimento recorren el paisaje volcánico.
La paleontología suele reconstruir animales a partir de huesos. Esta vez, lo que ha llegado hasta nosotros es algo mucho más raro: la huella de la piel y la anatomía blanda de un reptil primitivo. El detalle no es anecdótico: dice mucho sobre cómo empezó la vida terrestre moderna.
Lo que creías un simple antojo podría tener un origen mucho más complejo e inesperado. Nuevas investigaciones revelan que millones de microorganismos en tu intestino participan en una silenciosa conversación química capaz de influir en el hambre, las preferencias alimentarias e incluso en tu obsesión por ciertos alimentos.
El análisis químico de un frasco romano sugiere que los ungüentos médicos podían contener excrementos mezclados con hierbas aromáticas. El dato incomoda, pero explica hasta qué punto la medicina antigua operaba sin entender qué causaba realmente las enfermedades.
Partículas que flotan, fuerzas que no se compensan y un cristal que se organiza solo en el tiempo. El hallazgo no rompe la física clásica, pero deja claro que sus reglas más famosas tienen fronteras muy concretas cuando pasamos del papel al laboratorio.
Los datos recientes muestran que un coloso estelar de una galaxia vecina ha alterado de forma abrupta su “personalidad” física. No es una explosión todavía, pero sí una señal rara que apunta a que su ciclo vital podría estar entrando en una cuenta atrás astronómicamente corta.
La tectónica de placas sigue empujando a los continentes hacia una futura reunificación. Nuevos modelos proponen cuatro posibles configuraciones para el próximo supercontinente y anticipan un impacto profundo en el clima y la biodiversidad del planeta. No es una profecía apocalíptica: es la continuación lenta de un ciclo geológico que ya ha ocurrido antes.