Una posada gigante en Portugal mirando la cámara, con un buzo y un naufragio de fondo. Esta imagen tomó plata en la categoría personas y naturaleza.
El descubrimiento de una angiosperma fósil de 101 millones de años no solo amplía el registro vegetal de Sudamérica, sino que permite comparar, por primera vez con precisión, la evolución temprana de las flores en regiones que en el pasado formaron un mismo continente.
El foco de la exploración se ha desplazado hacia el polo sur lunar, donde la presencia de agua podría redefinir la logística espacial y dar forma a una economía lunar con implicaciones geopolíticas reales.
Un hallazgo con telescopios terrestres permite estudiar de cerca un fenómeno que hasta ahora solo veíamos en el amanecer cósmico, cuando el Universo era joven y los agujeros negros crecían a una velocidad desconcertante.
Un hallazgo arqueológico en una cueva de los Andes argentinos ha confirmado el consumo ritual de sustancias psicodélicas en pleno 2130 a. C. No es solo la evidencia más antigua conocida: es una ventana directa a cómo las primeras culturas exploraban la conciencia en condiciones extremas, lejos de cualquier comodidad moderna.
La paleontología suele reconstruir animales a partir de huesos. Esta vez, lo que ha llegado hasta nosotros es algo mucho más raro: la huella de la piel y la anatomía blanda de un reptil primitivo. El detalle no es anecdótico: dice mucho sobre cómo empezó la vida terrestre moderna.
Lo que creías un simple antojo podría tener un origen mucho más complejo e inesperado. Nuevas investigaciones revelan que millones de microorganismos en tu intestino participan en una silenciosa conversación química capaz de influir en el hambre, las preferencias alimentarias e incluso en tu obsesión por ciertos alimentos.