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Ciencia

Las matemáticas tienen malas noticias para la vida en el universo. Un modelo sugiere que el origen de una célula podría ser tan improbable como ganar mil millones de loterías seguidas

Un nuevo estudio matemático intenta calcular la probabilidad real de que la vida surja de forma espontánea. Sus resultados apuntan a un escenario incómodo para la astrobiología: incluso en la Tierra primitiva, el nacimiento de la primera célula pudo haber sido un evento extraordinariamente improbable.
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¿Qué tan bueno es el universo para generar vida? ¿Y qué tan improbable fue que la Tierra acertara el número correcto? Estas preguntas han acompañado a la ciencia durante décadas, pero ahora la matemática parece tener una respuesta que incomoda. Un estudio publicado en arXiv por Robert G. Endres, investigador del Imperial College London, estima que las probabilidades de que una célula viva emergiera espontáneamente son tan bajas que rozan lo imposible.

Endres aplicó conceptos de teoría de la información y complejidad algorítmica para intentar cuantificar lo que hasta ahora era pura intuición: cuán difícil fue que la materia inerte pasara, por azar, a la vida. El resultado sugiere que el salto fue tan improbable como ganar el mismo billete de lotería un millón de veces seguidas.

El universo, enemigo de la organización

Un cálculo aterrador: la vida podría ser un error estadístico del universo.
© Getty Images / Lukaschaloupka.

La explicación se reduce a una vieja ley de la física: la entropía. El universo tiende al desorden, y organizar moléculas simples en estructuras funcionales —capaces de reproducirse, procesar información y evolucionar— es luchar contra esa corriente natural.

Endres describe la dificultad con una analogía tan sencilla como brutal: “Construir una célula es como intentar escribir un artículo científico lanzando letras al azar. El texto correcto podría aparecer… pero la probabilidad es absurdamente baja”.

En otras palabras, la vida tuvo que vencer no solo a la física, sino también a la estadística.

Una lotería cósmica

Un cálculo aterrador: la vida podría ser un error estadístico del universo.
© Pixabay / Jordan_Singh.

El modelo calcula que la posibilidad de que una célula viable surgiera de procesos puramente aleatorios está entre 1 en 10³⁰ y 1 en 10³⁶. Para imaginarlo, sería como elegir un átomo concreto dentro de una galaxia entera. O, como dice el autor, acertar la misma combinación ganadora en miles de millones de sorteos consecutivos.

Eso no significa que la vida sea imposible, sino que los modelos actuales quizás no contemplan todos los factores que intervinieron. Tal vez hubo procesos desconocidos, catalizadores físicos o químicos o incluso propiedades emergentes de la materia que facilitaron el salto de lo inerte a lo vivo.

El modelo podría cambiar la búsqueda de vida extraterrestre

Un cálculo aterrador: la vida podría ser un error estadístico del universo.
© Shutterstock / m.mphoto.

Este estudio no niega que la vida haya surgido aquí, sino que advierte: si ocurrió solo por azar, fue un golpe de suerte estadístico tan extremo que podría no repetirse en ningún otro planeta. Eso implica que la vida podría ser un fenómeno raro, no la regla que muchos astrobiólogos esperaban.

Endres propone una vía para explorar esta paradoja: usar inteligencia artificial para modelar escenarios alternativos de abiogénesis, simulando condiciones en las que la organización molecular sea más probable. Así podríamos entender si la Tierra fue una excepción o una muestra de un mecanismo universal que aún no comprendemos.

Un espejo incómodo del cosmos

La conclusión no es pesimista, sino profundamente humana. Si la vida es tan improbable, su mera existencia —la nuestra— es un milagro estadístico. Un accidente afortunado en un universo que no parece diseñado para permitirlo.

Quizá las matemáticas no estén dándonos malas noticias, sino recordándonos algo totalmente esencial como inmanente: que cada respiración, cada pensamiento y cada ser vivo son la improbable prueba de que el azar, a veces, también crea belleza.

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