El éxito inesperado de Las guerreras K-pop ha demostrado que el anime musical y estilizado puede convertirse en un fenómeno global. Pero Netflix no se ha quedado ahí. En su catálogo ya está disponible una propuesta que apunta directamente al mismo público… y que, en muchos aspectos, juega en la misma liga creativa.
Un cuento con más de mil años… contado desde el futuro
La princesa Kaguya del cosmos es una nueva reinterpretación de El cuento del cortador de bambú, considerado el relato más antiguo de Japón. La historia de la misteriosa niña surgida del bambú ha sido adaptada infinidad de veces, incluida la célebre versión de Studio Ghibli, El cuento de la princesa Kaguya, nominada al Oscar en 2015.
Esta vez, el enfoque es radicalmente distinto.

Shingo Yamashita da el salto como director
El responsable de esta reinvención es Shingo Yamashita, uno de los nombres más influyentes de la animación japonesa reciente. Su firma está detrás de algunos de los openings más celebrados de los últimos años, como los de Chainsaw Man o la primera temporada de Jujutsu Kaisen.
La princesa Kaguya del cosmos supone su debut como director de largometraje, y lo hace apostando por una estética futurista, vibrante y profundamente conectada con la cultura digital contemporánea.
Entre el mundo virtual y la leyenda
La película sigue a Iroha Sakayori, una estudiante de 17 años atrapada en la rutina: estudios, trabajo a media jornada y una vida que apenas deja espacio para soñar. Su vía de escape es Tsukuyomi, un espacio virtual dirigido por la famosa streamer Yachiyo Runami, donde los usuarios pueden reinventarse y vivir otras vidas.
Todo cambia cuando, de regreso a casa, Iroha se topa con un poste de teléfono que emite destellos iridiscentes. De él emerge un bebé misterioso que crece a una velocidad imposible… hasta convertirse en una chica de su misma edad. A partir de ahí, el relato ancestral de Kaguya se funde con ciencia ficción, redes virtuales y reflexiones sobre identidad.

Un apartado musical fuera de lo común
Uno de los grandes puntos fuertes de la película es su banda sonora, directamente conectada con la cultura Vocaloid y el J-pop digital. El proyecto reúne a productores clave como ryo (supercell), responsable del mítico Melt interpretado por Hatsune Miku, junto a kz (livetune), 40mP, HoneyWorks y yuigot.
El resultado es una experiencia donde imagen y música avanzan de la mano, reforzando el tono emocional y espectacular del relato.
Una apuesta que mira al futuro del anime
La princesa Kaguya del cosmos no intenta competir con la versión de Ghibli ni reemplazarla. Hace algo más interesante: dialoga con una tradición milenaria desde el lenguaje visual y cultural del presente.
Si te sorprendió Las guerreras K-pop, esta película confirma que Netflix ha encontrado un filón en el anime autoral, musical y ambicioso.
Ya puedes verla en Netflix. Y sí: merece mucho más ruido del que está haciendo.
Fuente: SensaCine.