El director del FBI, James Comey, Foto: AP / Carolyn Kaster

El ataque terrorista de San Bernardino en diciembre de 2015 fue le comienzo de una controversia sobre si Apple estaba obligada o no a ayudar al FBI a acceder al iPhone de uno de los terroristas. Al final, el FBI recurrió a una compañía privada, pero nunca se supo el coste de la operación.

Ese dato acaba de hacerse público durante la comparecencia del director del FBI, James Comey, ante la comisión del Senado encargada de la investigación. Fue la agencia AP la que, revisando la comparecencia, se percató de la cifra, que había pasado completamente desapercibida. Resulta que el FBI se gastó alrededor de 900.000 en hackear el iPhone bloqueado. La senadora Diane Feinstein no ocultaba su asombro. El texto dice:

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Me quedé atónita cuando, tras el atentado de an Bernardino, comenzaron las peticiones para desbloquear el dispositivo, y ahora me entero de que el FBI ha tenido que gastar 900.000 dólares en hackearlo. Creo que había un puñado de buenas razones para acceder a ese dispositivo.

No han faltado las agencias que han esgrimido el Acta de libertad de prensa (Freedom of Information Act o FOIA) para solicitar el monto de la operación sin éxito. El FBI siempre mantuvo la cifra como información clasificada, pero parece que Feinstein ha roto esa clasificación.

La larga batalla entre el FBI y Apple no era solo una cuestión de relaciones públicas. En el trasfondo estaba la cuestión de sentar un precedente sobre el acceso a información en casos de terrorismo. Lo que no queda claro es por qué la cifra del hackeo ha sido tan elevada o quién llevó a cabo la operación exactamente. Hay rumores no confirmados de que la agencia podría disponer de la misma herramienta en el futuro, aunque también se decía que la operación había costado tres millones, lo que no es cierto si damos por bueno el dato de Feinstein.

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Aún hay muchos detalles que desconocemos en el caso de San Bernardino, y el debate en torno a si las compañías de tecnología deben facilitar el acceso a datos privados sigue abierto. Lo único que sabemos es que hackear un iPhone cuesta 900.000 dolares si eres una agencia federal. [vía C-SPAN]