No hay nadie a bordo de este pequeño bulldozer de construcción. Ni siquiera hay un piloto humano que lo esté controlando de forma remota. Se trata de un vehículo completamente autónomo capaz de excavar o mover tierras con una precisión de centímetros.

El bulldozer es obra de los fundadores de una joven compañía llamada Built Robotics cuyo objetivo es revolucionar la maquinaria de construcción con bulldozers y excavadoras que no solo se mueven solas por el solar de obra, sino que realizan sus tareas sin intervención humana.

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En el caso del bulldozer, su cerebro está en el contenedor negro del techo. Un sistema GPS de precisión y una serie de sensores lidar y láser preparados para resistir golpes y vibraciones son sus ojos. Además, Built Robotics ha añadido una idea muy inteligente. Se trata de una retícula virtual que delimita el terreno de obra. Esa cuadricula sirve de guía al bulldozer para excavar y moverse con una precisión de unos pocos centímetros.

En Built Robotics explican que el bulldozer es capaz de excavar unos cimientos de 10 x 12 metros y uno de profundidad en el mismo tiempo que una cuadrilla de operarios. En el futuro, la compañía espera que sus bulldozer robotizados trabajen codo con codo con seres humanos, por lo que también cuentan con un sistema anticolisiones para detenerse en caso de que una persona u otro obstáculo se crucen en su camino. El sistema aún está en fase de pruebas, pero sus creadores confían en tenerlo a punto muy pronto. [vía Wired]