Foto: Beechcraft

No, no has viajado de vuelta a los tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Lo que ves en la foto es el AT-6 Wolverine, una aeronave con un decidido aspecto retro. El Wolverine es uno de los cuatro candidatos a ser el nuevo avión de combate ligero de la fuerza aérea de Estados Unidos.

De los cuatro candidatos, de hecho, solo uno tiene una estética similar a la de los cazas a reacción modernos. El resto son aviones turbohélice, y hay una buena razón para ello. Lo que la Fuerza Aérea quiere es un avión versátil y barato de producir para maniobras de ataque y observación.

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Ninguno de los prototipos del programa es rival para un caza MIG soviético o para un helicóptero de ataque. No están diseñados para eso, sino para zonas de conflicto en la que no hay amenazas graves en el espacio aéreo. Pensemos, por ejemplo, en Siria o Afganistán. Son zonas de guerrilla donde el enemigo no tiene una potencia de fuego que haga necesario el uso de cazas como el F-35.

La diferencia de costes con el moderno y problemático caza es notable. 1.000 horas de vuelo del Textron Scorpion, por poner un ejemplo, cuestan 20 millones de dólares frente a más de 39 millones del F35-A. Los costes de los otros candidatos van en la misma línea y son más baratos incluso que el veterano A-10 Thunderbolt.

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Pese a su aspecto vintage, todos los candidatos son capaces de soportar un amplio abanico de sensores de alta tecnología y algunas armas ligeras. En el campo de batalla se mantendrán por encima de los 3.000 metros de altura para evitar los lanzacohetes de cargar al hombro que usan muchos grupos militares. La réplica que portan son misíles y bombas guiadas por láser. Este es el aspecto de los cuatro candidatos:

Textron Scorpion

Foto: Textron


Foto: Textron

Hawker Beechcraft AT-6 Wolverine

Foto: Beechcraft


Foto: Beechcraft

Sierra Nevada A-29 Super Tucano9

Foto: Sierra Nevada


Foto: Sierra Nevada

Air Tractor AT-802U

Foto: Air Tractor
Foto: Air Tractor

[vía Popular Mechanics]