No contest. pic.twitter.com/KK4W4SUdUo https://t.co/RE4Bo9NcbY — Matt Nightingale (@mattnightingale) May 29, 2024
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China acaba de abrir una fábrica capaz de producir hasta 12 grandes cohetes Kinetica-2 al año. Su apuesta va más allá de construir más naves: quiere transformar los lanzamientos espaciales en una industria de producción en serie.
La factura de un usuario medio acogido al PVPC alcanzó los 104,31 euros en septiembre, un 28% más que un año antes. El aumento se produjo al mismo tiempo que la energía solar fotovoltaica lideró por sexto mes consecutivo la generación eléctrica española.
Investigadores de la Universidad Nacional de Singapur desarrollaron un sistema que permite activar distintas regiones de un único músculo artificial de forma independiente. El diseño duplica aproximadamente el espacio de movimiento y puede reducir el consumo energético hasta un 40%.
Estados Unidos acaba de reconocer que ya tiene “armas de control espacial” en órbita. No está solo: 13 países desarrollan tecnologías capaces de interferir, perseguir o directamente destruir satélites.
Los drones que arrojan termita sobre trincheras parecen ciencia ficción, pero responden a un patrón muy antiguo. En cada gran guerra aparece una tecnología que obliga al soldado a reaprender, casi de un día para otro, cómo seguir vivo.
Un nuevo análisis de Bloomberg Intelligence muestra hasta qué punto China ha acelerado en inteligencia artificial: la distancia entre sus mejores modelos y los estadounidenses pasó del 15 % al 3 % en menos de un año.