pic.twitter.com/Clh5nxYoEz https://t.co/8hfa1clVIy — #1 baek stan (@jaeminaltar) May 29, 2024
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La idea de fabricar gas natural sin perforar pozos ni depender de combustibles fósiles acaba de dejar de ser una teoría experimental en Europa. Una planta ubicada en Extremadura ya produce metano sintético renovable utilizando hidrógeno verde y dióxido de carbono reciclado, en un proyecto que podría cambiar la forma en que el continente entiende su independencia energética.
Lo que durante siglos pareció un territorio vacío empezó a revelar señales imposibles de detectar desde tierra. Un análisis satelital del este de Sudán sacó a la luz cientos de estructuras funerarias prehistóricas vinculadas a antiguos pastores del Sáhara, una cultura casi desconocida que prosperó antes de que el desierto se volviera inhabitable.
Evan Budz, un adolescente de Ontario, diseñó BURT: una tortuga robótica autónoma que se desliza en silencio por arrecifes y lagos, identifica plásticos, especies invasoras y signos de estrés térmico en tiempo real, y ya representa a Canadá en el certamen científico más importante de Europa
Investigadores de la Universidad de Kobe lograron producir ácido piridindicarboxílico utilizando bacterias y enzimas, aumentando siete veces el rendimiento del proceso y reduciendo residuos tóxicos. El descubrimiento podría abrir una nueva etapa para la fabricación de plásticos tipo PET más sostenibles, aunque todavía existen desafíos industriales y económicos por resolver.
Un ingeniero japonés desarrolló un sistema de plasma bidireccional que puede reducir la velocidad de residuos espaciales sin necesidad de capturarlos físicamente. El experimento demuestra que algunos fragmentos podrían abandonar la órbita terrestre en menos de 100 días, una tecnología que podría transformar la limpieza del espacio en las próximas décadas.
Un equipo de ingenieros australianos consiguió crear y controlar estados cuánticos entre núcleos atómicos dentro de un chip de silicio, utilizando técnicas compatibles con la fabricación tradicional de microchips. El avance, publicado en Science, podría acelerar el desarrollo de ordenadores cuánticos mucho más estables, escalables y viables para el mundo real.