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Ciencia

A 49 años luz hay un planeta que parece estar perdiendo su atmósfera. Lo extraño es que esa podría ser una excelente noticia

LHS 1140 b está en la zona habitable de una estrella cercana y una señal de helio escapando podría demostrar que conserva atmósfera. El problema es que el James Webb acaba de complicar el misterio.
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Hay un planeta relativamente cerca del Sistema Solar (al menos en términos astronómicos) que lleva años acumulando ingredientes para convertirse en uno de los mundos más interesantes que conocemos.

LHS 1140 b está a unos 49 años luz, tiene 1,73 veces el radio terrestre, unas 5,6 veces su masa y completa una órbita cada 24,7 días. Además, gira dentro de la zona habitable de una pequeña enana roja, donde las temperaturas podrían permitir agua líquida si su atmósfera y superficie reúnen las condiciones adecuadas.

Ahora apareció una pista todavía más tentadora: los astrónomos detectaron helio escapando de su atmósfera superior. Paradójicamente, ver cómo un planeta pierde gas puede ser una noticia magnífica. Para que algo escape de una atmósfera, primero tiene que haber una.

Los astrónomos encontraron helio saliendo del planeta

A 49 años luz hay un planeta que parece estar perdiendo su atmósfera. Lo extraño es que esa podría ser una excelente noticia
© NASA, ESA, CSA, Dani Player (STScI).

El equipo dirigido por Collin Cherubim utilizó el espectrógrafo infrarrojo WINERED, instalado en el telescopio Magellan Clay de 6,5 metros en Chile, para observar LHS 1140 b mientras transitaba frente a su estrella.

En septiembre de 2024 apareció una señal característica del helio metaestable, un estado del átomo que permite rastrear gas situado en las capas altas de una atmósfera y que está siendo arrastrado hacia el espacio por la radiación de la estrella. El trabajo fue publicado este año en Science.

La interpretación es especialmente interesante. Después de miles de millones de años recibiendo radiación de su estrella, el planeta habría perdido primero buena parte del hidrógeno, el elemento más ligero y fácil de expulsar. El helio estaría escapando después, mientras moléculas más pesadas podrían permanecer atrapadas en zonas inferiores.

Eso convertiría a LHS 1140 b en algo muy poco habitual: un pequeño planeta templado cuya atmósfera podría estudiarse mientras evoluciona delante de nosotros. Pero cuando el equipo volvió a observarlo en 2025, el helio había desaparecido de los datos.

Eso no significa necesariamente que el planeta vaciara su atmósfera en un año. La fuga podría variar con la radiación de la estrella, la temperatura del gas u otros procesos todavía desconocidos.

Y entonces llegó el James Webb para complicarlo todo

A 49 años luz hay un planeta que parece estar perdiendo su atmósfera. Lo extraño es que esa podría ser una excelente noticia
© ESO/spaceengine.org.

La historia acaba de adquirir un giro importante. Dos análisis independientes publicados posteriormente estudiaron cuatro tránsitos de LHS 1140 b observados por el James Webb entre 2023 y 2026. Ninguno mostró la absorción de helio encontrada desde tierra. Los datos incluso descartan, durante esas observaciones concretas, una señal tan intensa como la detectada en 2024.

Hay una salvedad decisiva: ninguna observación de Webb ocurrió exactamente al mismo tiempo que aquella detección. Por eso siguen abiertas dos posibilidades fascinantes: que el helio aparezca solo durante ciertos episodios de escape atmosférico o que la primera señal haya sido espuria.

Todavía no hay veredicto. Y eso importa porque LHS 1140 b ya estaba entre los mejores candidatos para estudiar una atmósfera templada con Webb. Observaciones anteriores incluso han dejado abierta la posibilidad de que sea un mundo rico en agua, quizá con grandes cantidades de hielo y un océano bajo determinadas condiciones. Pero estar en la zona habitable no significa que tenga océanos, y mucho menos vida.

Si todavía tiene aire, cambia bastante la historia

A 49 años luz hay un planeta que parece estar perdiendo su atmósfera. Lo extraño es que esa podría ser una excelente noticia
© NASA / JPL-Caltech / R. Hurt (IPAC).

Las enanas rojas pueden someter a sus planetas a radiación capaz de erosionar sus atmósferas durante miles de millones de años. Una de las grandes preguntas de la astrobiología es precisamente si mundos rocosos alrededor de estas estrellas consiguen conservar suficiente aire como para mantener condiciones habitables.

LHS 1140 b podría ofrecer una oportunidad extraordinaria para responderlo. No sabemos todavía si posee océanos. Tampoco conocemos con certeza la composición de sus capas atmosféricas profundas y, ahora, ni siquiera está completamente resuelto el misterio del helio.

Pero a 49 años luz existe un planeta en la zona habitable que quizá aún conserve una atmósfera después de miles de millones de años. Y averiguar cuánto queda de ella puede ser casi tan importante como descubrirla.

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