Después de ocho décadas, es hora de decirle adiós al pequeño escarabajo de Volkswagen.
Foto: Petros Giannakouris (AP)

Tras ocho décadas en producción, Volkswagen ha decidido dejar de fabricar su icónico escarabajo, también conocido como Beetle, debido a bajas ventas y los nuevos gustos del mercado. Como símbolo del compromiso de la empresa hacía el futuro, Volkswagen afirmó que vendería las últimas unidades del Beetle en Amazon.

El pequeño coche ha tenido una despedida realmente tierna y única esta semana en la fábrica de Volkswagen en Puebla, México, la división que fabrica los Beetles. Ahí los últimos coches recibieron una serenata de una banda de mariachis rodeados por trabajadores orgullosos de su labor. El equipo de Puebla se dedicará a fabricar un nuevo SUV compacto para acompañar al Volkswagen Tiguan en Norte América en lugar del Beetle para finales de 2020.

Trabajadores de la fábrica de Volkswagen en Puebla, México celebran los últimos Beetles que construirán jamás.
Foto: Fernando Llano (AP)

“Aunque su tiempo ha pasado, su papel en la evolución de nuestra marca será valorado para siempre”, afirmó Scott Keogh, presidente y CEO de Volkswagen Group of America. “Es imposible imaginar dónde estaría Volkswagen hoy en día sin el Beetle”.

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El Beetle nació en 1938 en Alemania. Sin embargo, su exterior y sus colores divertidos son un agudo contraste a su origen. El coche fue la idea del líder de los Nazis Adolf Hitler, que quería crear un “coche para el pueblo” (que en alemán se dice Volkswagen).

Adolf Hitler habla en la ceremonia de apertura de la fábrica de Volkswagen en Alemania en mayo de 1938.
Foto: AP

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Hitler quería un coche barato que se podía producir en masa. El jefe de ingeniería de Volkswagen de aquella época, Ferdinand Porsche, escuchó a Hitler, y diseñó el “Tipo 1”. Era un coche simple de dos puertas. Solo tenía 25 caballos y una velocidad máxima de 100 km/h.

El coche se enfrentó a su primer desafío tras la Segunda Guerra Mundial. Cuando los Aliados ocuparon Alemania, se suponía que la fábrica de Volkswagen se cerraría y que mandarían sus coches al extranjero. Pero nadie quería la fábrica, y nadie quería los coches. Según los británicos, el Beetle “no cumplía con los requisitos técnicos de un coche”. Además, era “poco atractivo para el consumidor promedio”.

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La situación cambió unos años después cuando los Aliados decidieron centrarse en reconstruir una nueva Alemania. A mitad de los años 40, el ejército británico realizó un pedido de 20.000 Beetles. Para 1951, el Beetle estaba en 29 países. Era un coche divertido que se había ganado el aprecio y cariño de los consumidores. Había sorprendido a todos.

Volkswagen ha vendido 21.5 millones de unidades del Beetle clásico a nivel mundial desde su estreno en 1938. En 1998, llegó el New Beetle de 1998: la segunda generación. Se venderían 1.2 millones de unidades de este modelo. El Beetle se renovó una vez más en 2011, un cambio de apariencia que se conoció como la tercera generación. De este modelo, que es el que se fabricaba en Puebla, la empresa afirma que se han construido más que 500.000 unidades.

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Conductores del barrio mexicano conocido como “Vocholandia”, llamado así por su amor a los Beetles, se dirigen al trabajo.
Foto: Cristina Baussan (AP Photo)

Todas las unidades de la segunda y tercera generación del Beetle se han fabricado en la división de Puebla.

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Después de la celebración en la fábrica de Puebla, el último Beetle fue llevado al Museo de Automóviles de la ciudad. Se expondrá ahí, en la ciudad que ha sido su hogar durante más de 20 años, donde seguirá siendo el pequeño coche curioso que cambió el mundo de los automóviles.

Empleados de la fábrica de Volkswagen en Puebla, México.
Foto: Volkswagen

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[CNBC, QZ y Volkswagen]