Alemania ha dado un paso que parecía impensable hace poco más de una década: volver a plantear el servicio militar. Aunque de momento será voluntario, el gobierno ha dejado abierta la puerta a que pueda convertirse en obligatorio en caso de necesidad. El objetivo es claro: reforzar la capacidad de defensa en un contexto de gran tensión con Rusia y aumentar la presencia militar alemana dentro de la OTAN.
El canciller Friedrich Merz y el ministro de Defensa, Boris Pistorius, defendieron la medida como una “responsabilidad histórica” de Alemania, llamada a tener el ejército convencional más grande de Europa.
El plan: de 15.000 reclutas iniciales a 260.000 soldados

La primera etapa contempla la incorporación de 15.000 reclutas, con una remuneración atractiva —unos 2.000 euros netos al mes— y la cobertura completa de la seguridad sanitaria. A medio plazo, la meta es alcanzar los 260.000 soldados activos, lo que supone un incremento de casi 80.000 efectivos respecto a la actualidad.
El plan también contempla reforzar las reservas militares, que deberían superar los 200.000 hombres en los próximos años. La estrategia se apoya en mejorar tanto la formación como las condiciones económicas para atraer a los jóvenes. Pistorius se mostró confiado: “Si lo hacemos atractivo, los jóvenes se incorporarán”.
El regreso del registro militar obligatorio en 2026
Uno de los puntos más llamativos del proyecto es la reintroducción del registro militar, eliminado en 2011. A partir de 2026, todos los jóvenes nacidos a partir de 2008 recibirán una notificación del ejército para responder si estarían dispuestos a realizar el servicio.
En el caso de los varones, la obligación de responder llegará a los 18 años. Si el número de voluntarios no fuera suficiente, el gobierno contempla reimplantar el servicio obligatorio, lo que supondría un cambio histórico en la política de defensa alemana.
[Fuente: Rosario3]