Entre el 11 y el 13 de octubre, el Sol lanzó una serie de poderosas CME: explosiones de plasma y energía magnética que ahora se dirigen directamente hacia nuestro planeta.
Un espectáculo que podría verse más al sur de lo habitual
Los expertos en clima espacial estiman que estas eyecciones llegarán esta noche y provocarán que las auroras boreales se extiendan mucho más al sur de lo normal. La NOAA emitió una alerta de tormenta geomagnética G2 (moderada) para el jueves 16 de octubre, con el pico de actividad previsto entre la noche del jueves y la madrugada del viernes.
Las tormentas geomagnéticas —perturbaciones importantes en la magnetosfera superior de la Tierra— hacen que las auroras se vuelvan más brillantes, más activas y visibles desde latitudes inusualmente bajas. Según el pronóstico de la NOAA, esta noche hay 15 estados situados por encima de la línea de visibilidad de la aurora, lo que significa que podrían disfrutar del espectáculo celeste.
Estos estados son Alaska, Washington, Idaho, Montana, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Minnesota, Wisconsin, Michigan, Nueva York, Maine, Nuevo Hampshire, Vermont, Wyoming e Iowa.
Cómo observar las auroras esta noche
Si deseas contemplar la aurora boreal, elige un lugar con poca contaminación lumínica, una vista despejada hacia el horizonte norte y un cielo sin nubes. El mejor momento para mirar al cielo será entre la medianoche y las 2 a.m. hora local, cuando la oscuridad es más profunda.
La causa detrás de la tormenta geomagnética
Esta semana ha sido especialmente activa para el Sol. La región de manchas solares AR4246 —un conjunto grande y complejo de manchas— ha estado liberando múltiples erupciones solares de clase M (de tamaño medio). Una de estas erupciones, ocurrida el 13 de octubre, está asociada a una de las CME que actualmente viaja hacia la Tierra.
Cuando una mancha solar orientada hacia nuestro planeta —una zona más fría de la superficie solar donde se concentran las líneas del campo magnético— genera una CME, el material expulsado se lanza al espacio a velocidades vertiginosas. Al llegar al campo magnético terrestre, ese flujo de partículas cargadas y energía puede desencadenar una tormenta geomagnética.
Según su intensidad, una tormenta de este tipo puede aumentar la visibilidad de las auroras, pero también provocar interrupciones en redes eléctricas, satélites, sistemas de navegación o causar cortes temporales en las comunicaciones de radio.
Qué esperar de esta tormenta G2
La llegada de varias CME en rápida sucesión podría producir un “impacto acumulado”. Este efecto combinado puede aumentar la intensidad y duración de la tormenta geomagnética, elevando las probabilidades de que las auroras sean visibles en zonas más meridionales y, al mismo tiempo, afectando temporalmente algunos sistemas tecnológicos.
Aun así, los pronosticadores no esperan consecuencias graves. Además de ayudar a que la aurora se vea un poco más al sur, esta tormenta podría causar solo leves interrupciones controlables, según la NOAA.
De todos modos, los efectos de una tormenta geomagnética son difíciles de prever, debido a la complejidad de los procesos solares y la naturaleza cambiante de las CME. Siempre existe la posibilidad de que una tormenta sea más intensa —o más débil— de lo estimado. Pero para quienes viven en el norte de Estados Unidos y anhelan ver un espectáculo de luces en el cielo, todo indica que esta noche será su mejor oportunidad.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.