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¡Alucinante hallazgo que cambia la historia! Encuentran acueductos subterráneos milenarios donde se dio la Guerra Fría

Los qanats pueden tener hasta 3,000 años de antigüedad, pero son difíciles de encontrar, especialmente en países políticamente inestables.

Aunque la Guerra Fría terminó, los recursos invertidos en derrotar al imperio soviético no se han desperdiciado. Fotos tomadas por antiguos satélites estadounidenses podrían ser la clave para encontrar algunos de los sistemas de agua más antiguos creados por la humanidad.

Un equipo de arqueólogos del Instituto Catalán de Arqueología Clásica se interesó en estudiar los qanats, un sistema de transporte de agua que data de hace 3,000 años. Encontrar estas antiguas tuberías enterradas es un desafío, por lo que idearon una solución novedosa: combinar algo nuevo (inteligencia artificial) con algo antiguo (imágenes satelitales tomadas cuando el cuerpo de Stalin aún no estaba frío). Los resultados ofrecen un camino prometedor para estudiar la destreza de ingeniería de las antiguas civilizaciones.

Los qanats “representan un notable invento antiguo para la distribución sostenible de agua en ambientes áridos”, escribieron los arqueólogos en el estudio publicado en la Journal of Archaeological Science. Este sistema funcionaba extrayendo agua de fuentes subterráneas en regiones elevadas, que luego fluía por vías subterráneas hacia canales abiertos. También se cavaban túneles de servicio, lo que permitía limpiar y mantener las vías artificiales, así como permitir el flujo de aire. Los qanats se han descubierto en gran parte del mundo, incluyendo China, la Península Ibérica y el oeste de China. Gracias a su diseño ingenioso, son de gran interés para los arqueólogos.

“Estos sistemas eran extremadamente innovadores”, comentó Héctor Orengo, investigador del Instituto Catalán de Arqueología Clásica y líder del estudio, a New Scientist. “Permitieron a las personas vivir en áreas donde antes habría sido impensable.”

La dificultad para reconocerlos

Sin embargo, los qanats antiguos pueden ser difíciles de ubicar. En algunas zonas, como Afganistán e Irán, las situaciones políticas turbulentas dificultan la obtención de imágenes de los paisajes donde podrían encontrarse los qanats. Estudios anteriores que utilizaron imágenes aéreas resultaron en muchos falsos positivos debido a la falta de resolución en las fotos.

Para resolver este problema, los científicos probaron una nueva técnica. Utilizaron un algoritmo de aprendizaje profundo llamado You Only Look Once (sí, su sigla es YOLO) para analizar imágenes satelitales y examinar ubicaciones de qanats ya descubiertas en Irán, Afganistán y Marruecos.

Para obtener las imágenes, recurrieron a una tecnología algo obsoleta: los satélites espías CORONA y HEXAGON de Estados Unidos. Los primeros se pusieron en órbita a finales de la década de 1950, mientras que los segundos se lanzaron por primera vez en 1971. Estos satélites estaban equipados con cámaras a bordo, y las imágenes que capturaron se pueden ver en línea a través del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS).

Los científicos entrenaron a YOLO para buscar las líneas de agujeros en el suelo características de los qanats, cada uno de los cuales aparecía como un punto blanco o negro en las imágenes. La IA funcionó de manera admirable, analizando fotos de satélites obsoletos para localizar acueductos aún más obsoletos. Tuvieron una tasa de éxito superior al 88% en la identificación de qanats.

El problema de los colores

El sistema desarrollado por los arqueólogos tiene algunas limitaciones importantes, ya que requiere un cierto nivel de resolución para tener éxito y solo puede operar con fotos en blanco y negro. También señalaron que la versión actual de la IA funciona mejor al estudiar áreas desérticas (afortunadamente, es donde se encuentran la mayoría de los qanats). Esperan que se pueda expandir a otras áreas una vez que se incorpore un conjunto de datos más diverso.

Identificar qanats no solo sirve para que algunos arqueólogos obtengan material para sus próximos libros. Estos acueductos son valiosos restos de civilizaciones pasadas, similares a los famosos acueductos romanos. Los qanats de Irán incluso han sido seleccionados como Patrimonio de la Humanidad. Resulta que los satélites de la Guerra Fría, una vez usados para identificar los mejores lugares para destruir a los enemigos de América, ahora pueden utilizarse para preservar algo precioso.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

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