Saltar al contenido

Así distingue el cerebro miles de olores: el papel clave de dos tipos de neuronas en el bulbo olfatorio

Un estudio del King’s College London revela que el bulbo olfatorio utiliza dos tipos distintos de neuronas dopaminérgicas para procesar los olores. Unas actúan de forma local y otras coordinan señales a mayor escala, explicando cómo el cerebro logra discriminar aromas complejos con gran precisión.

Oler parece un acto sencillo, casi automático. Sin embargo, detrás de cada aroma se esconde un sofisticado sistema neuronal capaz de identificar, comparar y priorizar miles de estímulos distintos en fracciones de segundo. Un nuevo trabajo científico acaba de demostrar que esta capacidad depende de dos tipos muy diferentes de neuronas en el bulbo olfatorio. El hallazgo obliga a revisar los modelos clásicos del procesamiento sensorial y aporta una nueva mirada sobre cómo el cerebro interpreta el mundo químico que lo rodea.

El bulbo olfatorio, la primera estación del olor

El bulbo olfatorio es la puerta de entrada de la información olfativa al cerebro. Allí llegan las señales procedentes de los receptores de la nariz y comienzan a organizarse antes de enviarse a regiones cerebrales más complejas.

Investigadores del Institute of Psychiatry, Psychology & Neuroscience del King’s College London analizaron esta región en ratones y descubrieron que las neuronas dopaminérgicas del bulbo olfatorio no forman un grupo homogéneo, como se pensaba hasta ahora.

Así distingue el cerebro miles de olores: el papel clave de dos tipos de neuronas en el bulbo olfatorio
© FreePik

Dos neuronas, dos formas de procesar aromas

El estudio, publicado en eLife, identifica dos subtipos claramente diferenciados:

Neuronas anaxónicas: control local y preciso

Estas neuronas carecen de axón, una rareza en el sistema nervioso. Liberan dopamina directamente desde sus dendritas y pueden regular su propia actividad eléctrica. Su función es local: ajustan la intensidad de la señal olfativa en zonas muy concretas del bulbo.

Actúan como moduladores finos, afinando la señal y evitando que pequeños estímulos se amplifiquen de forma descontrolada.

Neuronas con axón: coordinación y contraste

El segundo grupo sí posee axón y se comporta de forma más “clásica”. Estas neuronas transmiten información a mayor distancia dentro del bulbo olfatorio y no se auto-inhiben.

Su papel parece clave para comparar señales entre distintas regiones, aumentando el contraste entre olores similares y facilitando su discriminación.

Cómo el cerebro separa un aroma de otro

La combinación de ambos tipos neuronales permite un sistema sorprendentemente eficaz. Mientras las neuronas anaxónicas ajustan la señal localmente, las neuronas con axón integran y comparan información entre diferentes zonas.

Este mecanismo explica por qué somos capaces de identificar un olor concreto —como una fruta madura— incluso en entornos saturados de estímulos olfativos distintos.

Así distingue el cerebro miles de olores: el papel clave de dos tipos de neuronas en el bulbo olfatorio
© FreePik

Un hallazgo que reescribe modelos clásicos

Según Matthew Grubb, autor principal del estudio, resultó inesperado encontrar neuronas con un funcionamiento tan “estándar” conviviendo con células tan especializadas dentro del mismo circuito.

El descubrimiento obliga a replantear cómo se organizan los circuitos sensoriales y sugiere que la diversidad anatómica neuronal es clave para procesar información compleja.

Implicaciones futuras para la neurociencia

Más allá del olfato, este trabajo abre nuevas líneas de investigación sobre cómo la estructura de las neuronas condiciona su función. También podría ayudar a comprender trastornos del olfato asociados a enfermedades neurodegenerativas o lesiones cerebrales.

Lejos de ser un sentido simple, el olfato se confirma como un ejemplo extraordinario de especialización neuronal. Un recordatorio de que incluso los procesos más cotidianos esconden una arquitectura cerebral de enorme sofisticación.

Fuente: Infobae.

También te puede interesar