No será una continuación convencional. León ha apostado por un enfoque metanarrativo que juega con el detrás de las cámaras de la mítica comedia, algo que ya se intuye en el tráiler. Pero mientras de la película se hablará largo y tendido en las próximas semanas, la promoción ya ha empezado… y ha dejado declaraciones muy reveladoras.
“Fueron diez años de trabajo”
En plena gira promocional, Melani Olivares acudió al programa Fiesta para hablar de su regreso como Paz Bermejo, la prostituta de buen corazón y eterno interés amoroso del Luisma. Lejos de renegar del personaje, la actriz se mostró rotunda:
“A Paz la llevo con muchísimo orgullo. Fueron diez años de trabajo”.
Un personaje popularísimo que marcó su carrera, pero que también dejó huella en su relación posterior con la industria.

Del éxito absoluto a un sueldo mucho más bajo
Olivares desmintió uno de los grandes miedos asociados a personajes tan reconocibles: quedarse sin trabajo. De hecho, su siguiente proyecto llegó de inmediato.
“El lunes después de terminar Aída ya estaba trabajando en un thriller… pero cobrando muchísimo menos”.
La serie en cuestión fue Bajo sospecha, producción de Bambú Producciones, protagonizada por Yon González, Blanca Romero y Lluís Homar. En ella, Olivares interpretó a Inés Vega, la tía de una niña desaparecida: un personaje serio, fuerte y muy alejado del tono cómico de Paz.
La reducción salarial, explicó implícitamente, tenía que ver con el peso del papel. Aunque seguía siendo parte del reparto principal, ya no era el eje de la historia como lo había sido durante una década en Aída.
El peso de un personaje “cosificado”
La actriz también reflexionó con honestidad sobre el impacto que tuvo Paz en su trayectoria. Aunque negó haberse sentido encasillada de forma consciente, sí reconoció que el personaje le pasó factura con el tiempo:
“Me he dado cuenta de esto ahora. Es verdad que es un personaje que estaba muy cosificado, que era la ‘puta tierna’, y eso me ha pesado después”.
Aun así, Olivares subrayó que Aída le permitió trabajar durante diez años seguidos y consolidar una carrera sólida, algo cada vez menos habitual en televisión.

Un regreso muy diferente
En Aída y vuelta, Melani Olivares vuelve a ponerse en la piel de Paz, pero de una forma completamente distinta. La película mezcla ficción y realidad: los actores interpretan tanto a sus personajes como a sí mismos, mostrando el supuesto rodaje de la serie y jugando con la nostalgia, el humor y la autoconsciencia.
Un regreso que no solo revisita uno de los mayores éxitos de la comedia española, sino que también permite a sus protagonistas reconciliarse con personajes que marcaron a toda una generación… para bien y para mal.
Fuente: SensaCine.